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El
Diario de Hoy
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elsalvador.com
Programas para educar a niños con dotes sobresalientes, inclusive
niños genios, se están implantando en el país, comenzando
por la Operación Red de elsalvador.com. El claro y
constructivo propósito es dar a niños y jóvenes de
superior inteligencia la oportunidad de aprovechar mejor su potencial
y facilitarles o inclusive financiarles su educación.
En las últimas décadas El Salvador fue la tierra de los
talentos perdidos, a causa principalmente de la guerra y la violencia,
de la politización extrema del magisterio, de los escasos recursos
del sistema y de la indiferencia, la estupidez o la impotencia de las
familias. Las niñas no tenían apoyo de sus padres para estudiar
otra cosa que no fuera secretariado, o para prepararse en labores domésticas
elementales.
El gran avance generacional es que las niñas tienden a recibir
igual atención que los varones, con la ventaja para ellas de ser
más aplicadas y concentradas en el estudio.
De manera tácita los programas reconocen una importantísima
realidad: que hay enormes diferencias entre las capacidades y la inteligencia
de las personas, lo que luego se manifiesta en el trabajo y la vida. La
naturaleza establece las jerarquías y sienta las bases para que
unos destaquen sobre otros.
La sociedad en su conjunto se beneficia de promover hasta donde sea posible,
las superiores inteligencias.
Los futuros grandes profesionales, académicos de valía,
empresarios visionarios, líderes políticos y pensadores
saldrán en buena medida de los contingentes de jóvenes dotados
a quienes se les brinden especiales oportunidades para aprender, disciplinarse
y avanzar en sus estudios. Al respecto es bien sabido que muchos jóvenes
talentos fallan en sus estudios porque se aburren de ir al ritmo de los
menos dotados, más cuando caen en manos de maestros sin inspiración
o fanatizados.
Es necesario, dentro del esquema que ha ido surgiendo, crear centros de
enseñanza para estudiantes de mayor capacidad, en los que tanto
los docentes como los programas estén a la altura de las exigencias.
La primera condición es que la admisión se condicione a
pasar exámenes; la segunda, que los estudiantes se sometan de manera
permanente a evaluaciones, para asegurarse de que están usando
bien la oportunidad que se les brinda. La tercera, que también
los docentes sean de un determinado nivel de capacidades. Es seguro que
habrá empresas dispuestas a apoyar un proyecto de tales alcances.
Ciencias y también cultura
Escuelas para talentos operan en muchos países, por lo que hay
abundantes experiencias que podemos aprovechar. Estos centros no sólo
se concentran en la formación de científicos y matemáticos,
sino también de académicos, historiadores, filósofos
y los que cultivan las ciencias del espíritu. Reunir a personas
de talento pero con intereses distintos genera una polinización
intelectual cruzada, que eleva los rendimientos de los participantes más
que al confinarlos a una sola disciplina. Hay dos célebres experiencias
en tal sentido: la construcción del Partenón en Atenas bajo
la guía de Pericles hace dos mil quinientos años, y la del
Duomo de Florencia hace seiscientos; en ambos casos se reunió a
artistas de las principales manifestaciones visuales sentando la dinámica
que produjo los dos mayores esplendores artísticos de la Historia.
Mucho se puede hacer por los jóvenes talentos, pero también
recoger ideas que se puedan aplicar para mejorar en buen grado la enseñanza
usual.

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