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Letal . Gerd Muller fue el terror de los porteros rivales. Foto
EDH/DPA
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El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Su olfato goleador es legendario, los records que marcó parecen
infranqueables y perduran desde hace décadas: Gerd Müller,
el llamado bombardero de la nación, es sin duda una
de las máximas figuras del fútbol alemán. El jueves
cumple 60 años.
A diferencia de otras figuras rutilantes del fútbol, como Franz
el Kaiser Beckenbauer, Müller no festejará con
una gala invitando a centenares de personas. Ese no es mi mundo,
para mí será un día normal, como cualquier otro,
aseguró el ex centrodelantero del Bayern Múnich y de la
selección alemana, aclarando que festejará con un círculo
íntimo de amigos en su restaurante predilecto de Múnich.
SUS
LOGROS
- Con la selección alemana (1966-1974) jugó 62 partidos
y convirtió 68 goles.
- Campeón de Europa en 1972.
- Campeón del Mundo en 1974.
- En el Mundial de 1970, en México, se convirtió en
el máximo goleador del torneo con 10 tantos.
- Con el Bayern Múnich (1964-1979) jugó 427 partidos
de primera división y convirtió 365 goles.
- Cuatro veces campeón de Liga (1969, 1972, 1973, 1974).
- Cuatro veces campeón de la Copa (1966, 1967, 1969, 1970).
- Máximo goleador de la Bundesliga en siete campeonatos (1967,
1969, 1970, 1972, 1973, 1974, 1978).
- Ganó la Copa de Europa (ahora Liga de Campeones) tres veces
(1974, 1975, 1976).
- Una vez la Recopa europea (1967). |
El mayor reconocimiento que tal vez se le pueda hacer es una verdad emanada
de Beckenbauer. Todos nuestros éxitos serían impensables
sin su figura. A él le debemos todo lo que logramos, declaró
el máximo ídolo sobre la figura de Müller hace pocas
semanas, cuando le había tocado a él mismo festejar los
60.
Las palabras nunca fueron el fuerte de Gerd Müller, él prefería
los goles y a lo largo de su trayectoria dejó sentadas unas marcas
impresionantes, que desde entonces se mantienen firmes en los anales de
la Bundesliga.
El mismo afirma desconocer el secreto de su éxito goleador. No
lo sé. Es algo que no se puede aprender, tampoco es algo que se
pueda enseñar a los jóvenes", explica. Pero reconoce
que hay tres condiciones fundamentales: un instinto especial, reaccionar
con rapidez y ser ambidiestro.
Practicamente toda su trayectoria la hizo en el Bayern Múnich,
club al que llegó en 1964 cuando aún militaba en Segunda
División.

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