 |
|
Por seguridad. Más de 9,000 personas han sido evacuadas,
por el momento, de Puerto Cabezas, Nicaragua, donde se prevé
que impactará el meteoro. Foto: EDH/AP
|
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El 28 de octubre de 1998, el huracán Mitch tocaba suelo hondureño
y, en los días siguientes, dejaba a su paso una estela de muerte
y destrucción como pocas veces se recuerda en Centroamérica,
una zona tristemente acostumbrada a los embates de la cara más
cruel de la naturaleza.
Siete años y tres días después, el recuerdo de la
tragedia vuelve con otro fenómeno similar, el huracán Beta.
| C.A.
En riesgo por fenómeno |
costa
rica
se prepara
La Cruz Roja dijo ayer que la influencia del huracán ha sido
indirecta y que las lluvias afectaron el viernes pasado a la zona
del Pacífico, pero que ya no se registran precipitaciones.
No se ha presentado ninguna emergencia. |
Dos
víctimas por lluvias
Organismos de socorro rescataron los cadáveres de dos jóvenes
que fueron arrastrados por el río Chagres, cuyo cauce aumentó
por las lluvias asociadas a Beta, informaron fuentes oficiales. Se
mantiene la alerta en el territorio. |
Confirman
varios heridos
El Presidente colombiano, Álvaro Uribe, aseguró que
el ciclón dejó a su paso por la isla de Providencia
varias personas heridas y grandes daños materiales, más
no pérdidas humanas. Anunció el envío de ayuda
a esa zona. |
En
Alerta
Amarilla
Según la Conred las lluvias podrían provocar el desbordamiento
de los ríos Grande, Negro, Blanco y Motagua, y eso afectaría
los departamentos de Petén, Izabal, Baja y Alta Verapaz, así
como Zacapa y Chiquimula. |
| 125
mil evacuados podría causar el paso del fenómeno climatológico
por Honduras. |
| 200
mil Viven en el Caribe Norte, Nicaragua, su capital es Puerto Cabezas.
La mayoría indígena. |
| 35
mil personas habitan sólo en Puerto Cabezas, hacia donde se
dirige el huracán. |
Con más de cien mil personas que podrían ser evacuadas
en Honduras, cerca de diez mil en Nicaragua y la preocupación de
los países limítrofes, las autoridades se preparan para
recibir una nueva amenaza y, de paso que no repita la historia.
El Presidente Ricardo Maduro se apresuró a decretar ayer alerta
máxima, tan pronto los fuertes vientos y lloviznas, la avanzadilla
del huracán, comenzaron a azotar la costa atlántica.
Beta, que podría aumentar a categoría 3 antes de tocar tierra
con vientos de hasta 150 kilómetros por hora, todavía no
cierra una temporada prolífica de huracanes, la mayor de la historia.
El nuevo meteoro, el decimotercer huracán de la temporada ciclónica
en el Atlántico norte, es también una dura prueba para los
sistemas de emergencia y los gobiernos de Honduras y Nicaragua.
En este último, el Presidente Enrique Bolaños admitió
que resulta casi imposible evacuar a los más de 30,000 habitantes
de Puerto Cabezas, lugar por donde se espera impacte Beta hoy.
Bolaños recomendó a los habitantes de la ciudad buscar refugios
en las edificaciones que ofrezcan más resistencia a las fuerzas
de los vientos.
El consejo del Presidente se cae por su propio peso en una zona donde
la mayoría de las casas de Puerto Cabezas es de madera y están
construidas sobre pilotes del mismo material. Sólo unos pocos edificios
son de concreto.
Ese nuevo rumbo obligó a las autoridades a decretar la alerta roja
en la Región Autónoma del Atlántico Norte, y la Defensa
Civil trata desesperadamente de evacuar a la mayor cantidad de personas
posible antes de la llegada del fenómeno atmosférico.
Puerto Cabezas, ubicado en medio de la selva tropical al noreste del país,
ha concentrado en albergues un número indeterminado de evacuados
desde caletas de pescadores y pequeñas aldeas indígenas
de los alrededores.
Las evacuaciones comenzaron el viernes, pero la tarea no ha sido fácil
debido a lo aislado de la zona y a que los residentes, en su mayoría
tribus indígenas como los Miskitos y descendientes de esclavos
africanos que desconfían de los extraños, se resisten al
desalojo.
 |
|
Seguimiento. Las autoridades nicaragüenses están pendientes
de la evolución de Beta. Foto: EDH/AP
|
De las 8,000 personas que pensamos evacuar ya se tienen registradas
780 en los albergues de Puerto Cabezas, dijo Julio Vega, secretario
de Gobernación de Nicaragua.
En la población costera de Cabo Gracias a Dios, en la frontera
entre Nicaragua y Honduras, comenzó la autoevacuación ayer
mientras que en Cabo Miskito ya fueron desalojadas 170 personas, pero
hay otras que se resistieron, dijo el coronel Mario Pérez-Cassar,
director de Defensa Civil.
En Honduras, la alerta máxima es un hecho: Declaramos una
emergencia nacional preparándonos como que el huracán nos
azotará fuertemente y podamos enfrentar rápidamente los
daños y atender a la población afectada, expresó
el mandatario.
El daño es peor si va más lento
Los ocho kilómetros por hora de velocidad con que se desplaza
el huracán Beta trae como consecuencia un movimiento lento de nubes
que acumularían mucha humedad en tierras nicaragüenses, donde
el suelo está saturado por las lluvias de Stan y Wilma.
 |
|
Listos. Los voluntarios estarán atentos.
Foto: EDH/AP
|
El desplazamiento lento hará que el fenómeno permanezca
más tiempo en la zona afectada.
Sandra Yanira Martínez, meteoróloga del Servicio Nacional
de Estudios Territoriales (SNET), mencionó que las lluvias podrían
ser continuas en el vecino país.
Entre más lento es un huracán se favorece la acumulación
de lluvias que podrían ser intensas y copiosas. También
aumenta la velocidad de los vientos, explicó la especialista.
En el último parte de la institución, los vientos de Beta
alcanzan los 150 kilómetros por hora.
Podría ser categoría dos e incluso tres antes de tocar
tierra en puerto Cabezas, al este de Nicaragua, pronosticó
Martínez.
Según la información metereológica de los Estados
Unidos no se descarta que toque tierra como un poderoso huracán
de hasta grado cuatro, algo que podría conllevar inundaciones y
daños de incalculable magnitud.
Gran actividad ciclónica
Beta pasó la pasada madrugada de ser la 23a. tormenta tropical
a convertirse en el 13o. huracán de la temporada ciclónica
en el Atlántico norte, que comenzó el 1 de junio pasado
y termina el 30 de noviembre.
Se han registrado 23 tormentas y 13 huracanes, de los cuales cinco alcanzaron
las categorías tres, cuatro o cinco en la escala de Saffir-Simpson.

|