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Víctima. Un herido recibe atención luego de un atentado
con coche bomba en un barrio chiita en la ciudad de Baquba. Foto/
REUTERS
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El
Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Alrededor de una treintena de iraquíes murieron y varias decenas
resultaron heridos ayer en la jornada más violenta en Iraq desde
que el pasado día 15 se celebrara el referéndum sobre la
nueva Constitución.
La naturaleza de los ataques, la mayoría perpetrados contra miembros
de la comunidad chiita, parecen dar razón a quienes advierten de
que el conflicto confesional se agrava día a día en el país
y se avanza hacia una guerra civil abierta.
En el atentado más cruento ocurrido desde entonces, al menos 20
personas murieron y cerca de 40 resultaron heridas al estallar un coche
bomba en un barrio chiita de la ciudad de Baquba, ubicada en el denominado
triángulo sunita, corazón de la insurgencia
en el país.
Un vehículo repleto de explosivos estalló frente a un restaurante
del barrio de Al-Hueider, en el norte de la ciudad. El automóvil
había sido colocado por los terroristas en un parque vecino, camuflado
entre las plantas como si estuviera abandonado.
Las fuentes precisaron que hay numerosos heridos graves, por lo que no
se descarta que la cifra de víctimas mortales pueda aumentar en
las próximas horas.
Horas antes, otros ocho ciudadanos iraquíes y cuatro soldados estadounidenses
habían perdido la vida en una oleada de actos de violencia repartidos
a lo largo de Bagdad y el norte del país.
Ayer, una partida de pistoleros mató a tres agentes de policía
e hirió a otros siete en un ataque a un puesto de control en el
norte de la capital.
El Ministerio iraquí de Interior informó, por su parte,
de que varios grupos de hombres armados asesinaron a tiros en la capital
a un ex oficial del Ejército del derrocado Sadam
Hussein, un religioso suní y un comisario del citado Ministerio
en sendos ataques.
Según la fuente, un grupo de hombres armados mató a tiros
a Asad Abud Salman, antiguo teniente coronel del Ejército de Sadam,
en el supermercado que ahora regentaba en el barrio de Ghazalyia, en el
oeste de Bagdad.
De la misma manera, otra partida de pistoleros acabó con la vida
del almuédano suní Ali Mohamed Alwan minutos después
de cumplir con su cometido de llamar a la primera oración musulmana
del día en un mezquita.
Un tercer grupo de hombres armados acribilló a balazos en el barrio
meridional bagdadí de Sidiya a Ali Mahmud, comisario investigador
en el Departamento de Grandes Crímenes del Ministerio de Interior.
En la ciudad de Kirkuk, dos policías locales perdieron la vida
al explotar un artefacto.
Mientras, tres soldados estadounidenses perecieron ayer y otros cuatro
resultaron heridos en dos ataques con bombas de carretera al paso de sus
convoyes en el norte y el sur de Bagdad.

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