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Tema
del momento
Comunistas viviendo en el pasado
La modernización debe llegar también
a los partidos políticos. Los comunistas tienen que madurar, adaptarse
a los nuevos tiempos, a las demandas y necesidades del pueblo.
Publicada 28 de octubre 2005, El Diario de Hoy
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Guillermo
Gallegos*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Las protestas callejeras, sobre todo las que se tornan violentas, continúan
siendo los modus operandi de los comunistas, táctica del pasado
que se niegan a abandonar porque con ella buscan provocar desórdenes
y un ambiente de efervescencia social, en especial en una época
preelectoral.
Pobladores de varias comunidades situadas en el Bajo Lempa, dirigidos
por miembros del FMLN, realizaron el viernes 21 de octubre del presente
año una marcha en los alrededores de Casa Presidencial. Miembros
de la Brigada Revolucionaria de Estudiantes Salvadoreños (BRES)
fueron capturados cuando se conducían a bordo de un pick up en
el que llevaban piedras, palos y hierros.
En forma simultánea, supuestos estudiantes de centros educativos
acompañados por miembros del Movimiento de Estudiantes de
Secundaria (MERS), Fuerza Popular Universitaria (FPU) y la Brigada Revolucionaria
de Estudiantes (BRES) protestaban en las calles capitalinas cercanas
a la Universidad Nacional, exigiendo el pago de medio pasaje en los autobuses.
La inestabilidad en las cárceles del país también
se enmarca dentro del plan de desestabilización. Es una campaña
contra el sistema, con el propósito de mantener zozobra entre los
reclusos que no se prestan a estas maniobras y la población en
general. Las revueltas carcelarias buscan la intervención de la
policía para crear enfrentamientos y muertos.
Existe una infinidad de casos que se podrían seguir enumerando
sobre esta forma de lucha, que pretende provocar crisis, así como
desviar la atención de los verdaderos problemas de la izquierda,
tales como la división interna que afronta el FMLN y la carencia
de propuestas viables para solucionar los problemas nacionales.
No obstante, el electorado salvadoreño ha madurado más de
lo que muchos se imaginan, ya que rechaza cualquier movimiento de desestabilización,
porque estas prácticas sólo recuerdan el pasado, tiempos
superados a los que nadie en su sano juicio desea regresar. El pasado
debe servir sólo para no cometer los mismos errores; hay que ver
hacia el futuro y cambiar las actitudes negativas y violentas.
Después de la firma de los Acuerdos de Paz, El Salvador ha vivido
profundos y acelerados cambios democráticos. Nuestra sociedad es
ahora más tolerante y exigente con sus instituciones, pero todo
parece indicar que la izquierda no se quiere poner a tono con los nuevos
tiempos, con la realidad, debido a que continúa viviendo en el
pasado y eso la hace actuar de manera anacrónica.
Jugar con el dolor y las necesidades de la gente para intentar sacar provecho
electoral es política y éticamente inadmisible. Es una forma
mezquina de hacer política, práctica que los ciudadanos
deben rechazar con toda su fuerza, porque va en contra de lo que la mayoría
desea: vivir en armonía, con oportunidades para progresar y dejar
un mejor país a nuestros hijos.
En una emergencia como la que pasamos a raíz de la erupción
del volcán Ilamatepec, en Santa Ana, y las lluvias causadas por
la tormenta Stan, en los salvadoreños salen a la luz
sentimientos nobles como la solidaridad. Sin embargo, es deleznable que
algunos políticos comunistas, en vez de ayudar, traten de obstaculizar
el eficiente trabajo que realiza el Gobierno en beneficio de los más
necesitados.
Esperamos que en lo que falta para las próximas elecciones no tengamos
que ver más huelgas en instituciones gubernamentales, como en el
Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), Ministerio Salud
o Ministerio de Educación, debido a que con estas acciones sólo
se perjudica al pueblo.
La modernización debe llegar también a los partidos políticos.
Los comunistas tienen que madurar, adaptarse a los nuevos tiempos, a las
demandas y necesidades del pueblo, que es en definitiva la razón
de ser y existir de los políticos. Todos debemos exigir acciones
concretas, responsables, a los políticos que continúan viviendo
en el pasado.
*Diputado de ARENA.

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