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| Detalle. Un estilista enseña a una mujer
cómo hacerse el pañuelo para cubrirle la cabeza. Fotos
EDH |
Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Aferrándose a la vida con tenacidad, Emma Esperanza Ramos, de
42 años, ha logrado mitigar no sólo su dolor físico,
sino también convencerse de que le ha ganado la batalla al cáncer.
Hace 17 años le detectaron unas células gigantes malignas
en el pulmón derecho, las cuales también se expandieron
al izquierdo.
Yo no acepté la enfermedad en ningún momento,
recuerda, por lo que se propuso no darse por vencida ante el desafiante
reto que tenía por delante.
Luego vino su calvario. Aún consternada rememora cuando después
de un tratamiento con quimioterapia, al día siguiente, ya
no tenía ninguna hebrita de pelo.
Eso tampoco la derrotó. A su lado tenía a sus dos hijos,
quienes se convirtieron en poderosas armas contra el enemigo del cáncer,
que luchaba por arrebatarles a su querida madre.
Ellos me sobaban la cabeza y me decían, mamita te van a hacer
más bonito el pelo. Eso me daba aliento de vida, que yo decía,
tengo que seguir luchando, y así sucesivamente he venido durante
17 años, dijo Emma Esperanza.
En la culminación del mes de la solidaridad mundial de las mujeres
con cáncer de seno, el Instituto Salvadoreño del Seguro
Social (ISSS), coordinó con Natalia Salón un día
dedicado a las mujeres que reciben tratamiento para elevarles su autoestima.
Con ese propósito, cincuenta señoras fueron maquilladas
ayer por estilistas profesionales.
Ellos les enseñaron cómo lucir bellas usando turbantes y
pelucas para las personas que han perdido su cabellera.
Queremos motivarlas para que no se den por derrotadas y den testimonio
para ayudar a otras mujeres, informó Irma Serrano, médico
oncóloga del Programa de Apoyo a Pacientes con cáncer.

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