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| Bloom. Un médico muestra cómo
funciona el tomógrafo. Fotos
EDH/Nelson Dueñas |
Alejandra Dimas
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Hacerse un TAC, tres iniciales con las que se conoce la prueba Tomografía
Axial Computarizada, en el sistema público es matemáticamente
imposible.
La razón es bien sencilla: los dos únicos aparatos de este
tipo, utilizados para la detección del cáncer en etapas
tempranas, diagnóstico de traumas craneales, entre otros males,
están arruinados.
El Hospital Zacamil cuenta con uno de esos aparatos, donado en 2002 por
Fundación Salvadoreña para la Salud y el Desarrollo Humano
(Fusal). La falta de la reveladora láser, parte que lee la imagen
captada en la placa, mantiene el equipo tal y como lo dejaron hace tres
años.
René Arévalo, director del Zacamil, aseguró que hay
presupuesto para conocer el costo de la reparación, pero no es
seguro que funcione a cabalidad.
Se hizo el cálculo de lo que se necesitaba, pero los técnicos
nos pusieron en duda, porque dijeron que era sólo para ver si funcionaba,
entonces la inversión no es segura, detalló el funcionario.
Con la máquina parada, la solución para el enfermo pasa
por hospitales privados como el Diagnóstico o Centro Scan. El Ministerio
de Salud tiene convenios que reducen el costo de la prueba.
Por ejemplo, en el Hospital de Diagnóstico, el examen vale $206.63.
Si se trata de una referencia de cualquier centro público, el monto
establecido es $86.
La alternativa inicial del Zacamil era comprar el servicio de TAC al Hospital
Bloom. Hace dos meses, el aparato del centro pediátrico también
se averió y desde entonces no han reparado la pieza principal.
Ulises Iraheta, director del centro de niños, asegura que están
en la fase de cotización de la reparación.
El tubo de rayos X cuesta entre 12 mil y 18 mil dólares,
resumió el cirujano.
Por el momento, a algunos pacientes del Bloom que necesitan este examen,
se les hace otro con la máquina de resonancia magnética.
En algunos casos, si pueden costearlo, se les manda a los centros privados.
Iraheta manifestó que ese servicio no se satura, porque cada cita
está programada. El cupo diario es de 26 personas; cada vez que
alguien falta, se llama a otro paciente en lista de espera.
En el Rosales, principal hospital de adultos, simple y sencillamente nunca
ha habido un tomógrafo.
Tenemos 20 años de tener esa tecnología, pero acá
nunca se ha tenido un aparato de esos, apuntó Melvin Guardado,
jefe de Servicio de Cirugía. La opción para los enfermos
es única: la referencia a los centros mencionados.
Todo hace pensar que la situación continuará igual, según
expresó Alcides Urbina, director general de Salud, hasta que construyan
los cinco nuevos centros, dañados por los terremotos.
Costo de una prueba en centro particular
La falta de aparatos para los exámenes de rutina no deja otra opción
que asistir a un centro privado. Pese a ir con referencia, la prueba es
costosa.
Hospital precio referencia
Diagnóstico $ 206 $ 86
Centro Scan $260 $ 86
Climosal $140 $75
Esperan fondos para los equipos
El director general de Salud, Alcides Urbina, aseguró que hay
un plan para poner cinco tomógrafos en otros tantos hospitales,
pero aún no saben de dónde saldrán los fondos para
lograr el cometido.
Inmediatamente dice que se está trabajando ese detalle.
No se han instalado (los aparatos) por falta de fondos, pero todo
eso está contemplado para los hospitales que van a ser reconstruidos
por ejemplo el de San Miguel, Usulután, Zacatecoluca, San Rafael,
el edificio del hospital de Especialidades, dijo.
Urbina confirmó el arreglo de pago preferencial que se tiene con
los centros privados en donde cuentan con los modernos aparatos.
Aunque habla de reducción en el precio, sabe que desembolsar cerca
de $80 no fácil para todos los pacientes
Algunos por la urgencia de que los atiendan se va a un centro particular,
pero otros nos piden que se le ayude a hacerse el examen en el Seguro
(Social), comentó.

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