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| Pérdida. La variedad del crustáceo
que se cultiva es el Vanamei. Foto EDH |
Alma López
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Las constantes lluvias de los pasados días afectaron la infraestructura
de los estanques donde se cultiva camarón. Se estima que las pérdidas
hasta ayer eran de 450 mil dólares.
Esta cuantía de pérdidas representa la sumatoria de daños
en las bordas, los canales y las compuertas de los estanques, así
como la fuga de camarones que fueron arrastrados por las aguas.
Según Manuel Oliva, director de Centro Nacional para el Desarrollo
de la Pesca y la Acuicultura (Cendepesca), los cultivos del crustáceo
que sufrieron daños están ubicados en la zona del Bajo Lempa,
en los departamentos de San Vicente y Usulután.
Las estadísticas de Cendepesca revelan que alrededor de 800 manzanas
fueron afectadas, lo cual produjo la pérdida de 120 mil libras
de camarón a raíz de la destrucción parcial de los
estanques.
En general, se cree que unos 1, 500 productores han sido perjudicados
por el paso de la tormenta tropical, que desbordo ríos y provocó
deslaves.
Apoyo
Con el objeto de aliviar económicamente a los afectados, Cendepesca
y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) buscan ayuda para
lograr financiar las reparaciones y rehabilitar los estanques.
El director de Cendepesca manifestó que realizan una evaluación
preliminar de daños para la consecución de algunos fondos.
Hemos iniciado el trabajo de la reparación de compuertas,
pero la mayor parte de cosas están pendientes, aseveró.
Oliva afirmó que una vez que se recupere la infraestructura estarán
en la disposición de proporcionar larvas de camarón para
que puedan reanudarse los cultivos.
Esa es la prioridad y ya se está trabajando con el Ministerio
de Agricultura para buscar financiamiento, dijo.
Pese a lo que se esperaba los cultivos de peces no han presentado daños,
aunque existe el riesgo que las aguas donde viven presenten niveles altos
de contaminación y afecten el desarrollo de éstos.
No sólo el cultivo del camarón ha sido dañado, sino
también la pesca de este crustáceo, debido a que se paralizaron
las actividades durante al menos siete días. Durante ese periodo
los barcos pesqueros no se adentraron al mar, provocando así 625
mil dólares en pérdidas para el sector.

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