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Las lluvias dejaron 1,200 huérfanos

Guatemala. La cifra puede aumentar, ya que muchos de los menores en los albergues desconocen el paradero de sus padres.


Publicada 15 de octubre 2005, El Diario de Hoy

Labor. Las brigadas de rescate aún recorren las regiones devastadas en busca de víctimas mortales y desaparecidos. Foto EDH/AP

El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com

Más de 1,200 niños guatemaltecos quedaron huérfanos a causa de los estragos de la tormenta Stan, y se prevé que el número real de muertos no se conozca debido a que la cifra de desaparecidos es incierta.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) estima que el 50 por ciento de la población afectada por las inundaciones en Guatemala lo forman niños y adolescentes, y de ese total, la Procuraduría General de la Nación (PGN) considera que 1,200 han quedado en la orfandad.

De acuerdo con el último informe de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), 656 personas perdieron la vida en aludes e inundaciones por el paso de la tormenta tropical, mientras que los desaparecidos, oficialmente, suman 830.

La representante de Unicef en Guatemala, Gladyz Acosta, ha pedido al Gobierno impulsar programas de apoyo psicológico a los menores que han quedado huérfanos para que superen los traumas provocados por el fenómeno natural.

Acosta explicó ayer a la prensa que es vital la atención profesional para los menores que sufrieron la pérdidas de sus padres y hermanos.

Además, ha solicitado al Gobierno que impulse acciones para prevenir enfermedades en las regiones que fueron devastadas por la tormenta.

Según el Procurador General de la Nación, Roberto Molina, estudios preliminares dan cuenta de que unos 1,200 niños habrían quedado huérfanos, aunque la cifra puede ser mayor, ya que muchos menores que se encuentran en los albergues desconocen el destino de sus padres.

La PGN, apoyada por la Procuraduría de Derechos Humanos, realiza un censo en los más de 700 albergues habilitados por la Conred para establecer la cantidad exacta de los menores que perdieron a sus padres.

Según Molina, al terminar el estudio se buscará a familiares de los niños y si no los encuentran, los menores se quedarán en hogares de la Procuraduría mientras son dados en adopción.

En alerta

- La Asociación Pediátrica advierte que las consecuencias para los menores serán
negativas, porque existe riesgo de mortalidad.
- El Ministerio de Salud y Asistencia Social asegura que se mantendrá una “alerta roja” en todo el país para establecer cordones sanitarios y evitar el brote de
epidemias en las zonas afectadas por las lluvias.
- Según informes, decenas de menores en los albergues han comenzado a sufrir de diarreas y de hongos en la piel.


Traumas afectarían a quienes perdieron a familiares y bienes

Las lluvias que devastaron varias regiones del país la semana pasada podrían causar problemas emocionales a aquellas personas que perdieron a familiares o sus bienes, que de no atenderse derivarán en depresión, sentimientos de dependencia y hasta suicidios, informaron expertos.

El director del Equipo de Estudios Comunitarios de Acción Psicosocial Felipe Sarti declaró ayer a la AP que entre la población afectada “se va encontrando un miedo, que es una respuesta normal a lo que les tocó vivir... sentimientos de tristeza, desesperanza”.

También “hay así como cóleras, frustraciones, algún sentimiento de culpa porque yo me salvé pero otra parte de mi familia no”.

La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres informó en un comunicado que a causa de esas emociones la población puede sufrir dolor de cabeza o cuerpo, pesadillas, temblores, palpitaciones y el sentimiento de que ya no puede más.

Sarti manifestó que si no se atienden esos sentimientos “y la gente no tiene posibilidad de platicarlo y recibir orientación, pueden provocar mucha tristeza y depresión que, si es muy grande, la persona ve un futuro tan incierto y negro que pudiera decidir suicidarse”.

Explicó que hasta la “convivencia prolongada en ese ambiente hace que haya molestias entre la gente, por eso es importante la intervención de expertos en los albergues”, para que los evacuados tengan una actitud positiva y de colaboración mutua.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




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