elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Sin voluntad para ordenar

Chalatenango. Los esfuerzos por facilitar el tráfico y la higiene han chocado con la apatía de los involucrados. Hay más justificaciones que acciones concretas para mejorar la situación

Publicada 10 de octubre 2005, El Diario de Hoy

Contratiempo. La gente tropieza con las ventas callejeras. Foto EDH/Salomón Ayala


Salomón Ayala
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


Los propósitos no pasan de ahí. Autoridades chalatecas tratan de ordenar el tráfico de vehículos en la cabecera departamental, pero chocan con la falta de colaboración de los principales involucrados.

Los compromisos de empresarios de buses de contribuir a mantener agradable la ciudad y colaborar con el aseo público, no se cumplen. Tampoco se ha encontrado una manera de ordenar el tráfico en las calles y son muchos los vecinos que expresan escepticismo ante el plan. Son ya tres meses transcurridos desde que se tomaron algunos acuerdos.

Hace quince días, en una reunión entre miembros de la alcaldía, Policía Nacional Civil, Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, transportistas y otros, se evaluaron resultados y el pesimismo se convirtió en el reflejo de la frustración.

Pocas acciones se habían cumplido y en esa reunión hubo más justificaciones que deseos de mejorar el rumbo.

El primer problema fue la poca asistencia. El alcalde Eduardo Coto Sales había invitado a representantes de todos los sectores. Sólo asistieron 28 personas, incluidos los funcionarios.

Ante los asistentes, el edil recordó que de los cerca de 70 buses interdepartamentales que ingresan a la ciudad, sólo 25 pagan impuestos, pero todos son parte del problema.

Inconvenientes. El comercio informal, la suciedad y los buses, abaten a vecinos. Foto EDH/Salomón Ayala

La alcaldía no acepta ser parte de las dificultades. Francisco Gutiérrez, encargado de proyectos municipales, indica que las ventas que ocupan muchas calles, no son problema. Además, aún no tienen un sitio para instalarlas.

Nadie tiene culpa de nada. En las primeras reuniones se recomendó a los buseros colocar bolsas pláticas dentro de las unidades, para que los usuarios depositen la basura, pero Ana Jacqueline Fuentes, empresaria de la ruta 300 B, indicó que de nada sirve porque los pasajeros no las usan y prefieren lanzar desechos a las calles.

A todas estas dificultades se une el pésimo estado de la calle que conduce al cantón Chiapas y otras. Esta cruza parte de la ciudad y está muy deteriorada.

Los problemas no atendidos

- En la ciudad hay ocho terminales improvisadas de diferentes rutas de buses. Se propuso que las unidades no permanezcan más de 20 minutos en ellas para evitar congestionamientos.
- Se sugirió contribuir a la higiene. Colocar bolsas dentro de los buses y barriles en los sitios en que se estacionan.
- Se ha recomendado un intenso plan de señalización vial en toda la ciudad, así como mayor presencia policial.
- Muchos ciudadanos demandan que las ventas sean retiradas de calles céntricas y llevadas a sitios en los que no provoquen problemas de tráfico.
- Una recomendación ciudadana es que se establezcan las ordenanzas sobre ordenamiento urbano y sean aplicadas, tanto a quienes obstruyen calles como a quienes las ensucian.

Propuestas no tienen eco en muchas partes

La buena voluntad no se manifestó en la reunión de hace una semana.
Cada vez que se exponía un problema, los involucrados mostraban más dificultades.
Así, Antonia Márquez, de la Ruta 542, indicó que no pueden tomar pasajeros en las calles en vez de las “metas”, porque entonces los pick ups, se llevan a los usuarios.

Frecuente. Los autobuses se estacionan en las esquinas. Foto EDH/Salomón Ayala

Un agente de la PNC afirmó que podían tomar las placas de quienes efectuaran estas prácticas y los buseros expresaron que eso podría generar hasta amenazas de muerte.

Miguel Cruz, otro busero, sugirió que la alcaldía colocara barriles para depositar basura en las improvisadas terminales. El edil dijo que ya lo había hecho antes y fue causa de mayor contaminación.

Sobre la competencia desleal de los pick ups, Antonio Alvarenga, presidente de la Asociación Cooperativa de Carga Liviana, negó las acusaciones e indicó que generalmente sus clientes buscan que les trasladen carga.

Lea además
  Una calle deteriorada afecta la circulación

El subcomisionado Efraín Peraza insistió en que los buses sólo permanezcan 20 minutos en sus metas. Llamó a los buseros a ser conscientes sobre ello.
Varios aceptaron, pero el escepticismo de nuevo invadió a numerosos ciudadanos.

“La situación de los buses tiene ventajas y desventajas”, Desordenan pero evitan que los carros corran”, dijo Mauricio Portillo, un vecino. Él, como muchos otros, espera que haya buena voluntad de todos los involucrados.

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW