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Carlos A. Torres
El
Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Con una tormenta en el horizonte y una ligera llovizna, 18 pescadores
artesanales en el Puerto de La Libertad desafiaron ayer en la mañana
las advertencias sobre el mal tiempo y se hicieron a la mar.
Después de 11 días de inactividad, el winche
de la Cooperativa Acopeli de R.L. descendió al mar en el muelle,
las frágiles embarcaciones.
Francisco Hernández, quien se embarcó ayer en la panga Florida,
justificó la acción, ya que las familias que dependen de
la actividad pesquera se están muriendo de hambre ante la prohibición
de salir a pescar por el mal tiempo.
Las vendedoras de mariscos y pescados integradas en la Cooperativa Las
Sirenitas, en el muelle artesanal, también se consideraron
damnificadas por las lluvias.
Se quejaron que las ventas han bajado porque no hay producto y los derrumbes
han impedido que los compradores lleguen al Puerto.
Confiaron que para hoy, las condiciones les sean más favorables,
ya que habrá producto fresco y la carretera está abierta
desde ayer.
Alrededor de 960 pescadores y ostreros integrados en cooperativas en cuatro
departamentos del país recibirán mañana dotaciones
de alimentos de una donación de 10 mil dólares hecha por
el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuario (OIRSA).
Los 165 asociados en las cooperativas que recibirán el donativo
en el departamento de La Libertad son Acopeli de RL, Mar Azul de RL. Además,
también Los Ostreros de El Majahual, El Zonte y Mizata.

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