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| Reparto de comida. El Instituto Nacional de
Guadalupe, en San Vicente, es uno de los refugios habilitados en este
departamento. Fotos EDH
/ Julio Díaz |
J.
Bonilla/F. Torres/J. Mejía
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Las calles que conducen a los municipios de San Simón y Gualococti
quedaron obstruidas, la mañana del martes, por diversos derrumbes.
Además, hay un riesgo latente para los conductores al circular
sobre el puente La Bóveda de Gualcuca, el cual se construye en
la jurisdicción de San Simón.
El gobernador político departamental de Morazán,Heriberto
Romero, explicó que para resguardar la seguridad de quienes transitan
por la vía, se ha restringido el paso de vehículos y personas.
No
abandonan
- Los accesos a los
caseríos de Puerto
Parada, en Usulután, aún permanecen inundados.
- Por esta razón, los residentes en esa zona se han negado
a dejar sus casas.
- Para recibir la ayuda de alimentos, caminan por las vías
anegadas.
- Iglesias, ong y cuerpos de socorro les llevan las provisiones. |
No obstante las limitaciones, se ha habilitado pasos provisionales
pero seguros y la Policía Nacional Civil (PNC) está controlando
la situación. Las carreteras se hallan en mal estado pero, para
evitar desgracias, estamos tomando estas medidas, dijo el funcionario.
Otros municipios morazánicos con problemas de acceso, pero en menor
escala, son Arambala y Joateca. Romero indicó que en los sectores
obstruidos se emplea maquinaria pesada del Fondo de Conservación
Vial (Fovial) para remover los escombros que impiden el paso de automotores.
Sin embargo, no será sino hasta el lunes cuando el paso normal
se restablezca.
Ayer por la mañana, una comisión del Comité de Emergencia
Departamental (COED) de Morazán viajó hasta Perquín,
con el propósito de verificar los daños en la carretera.
El COED también se mantuvo pendiente de la búsqueda del
cuerpo de Francisco Javier Cruz, de nueve años. El menor, quien
fue arrastrado el domingo por la corriente del río Chiquito de
Cacaopera, residía en caserío Albania.
Van y vienen
En el departamento de San Vicente, las personas desplazadas a consecuencia
de las inundaciones y derrumbes son dos mil 37. Muchas de ellas comenzaron
a llegar a los refugios desde el sábado.
Ayer, al ver que las condiciones climatológicas mejoraban, algunos
decidieron retornar a sus casas. Pero, luego de que lloviera prefirieron
volver a los albergues. No regresaremos a nuestra viviendas hasta
que deje de llover, dijo Ana María Alvarado.
En el municipio de Guadalupe se entregaron, ayer, víveres en tres
resguardos. Además, diversas instituciones de gobierno y no gubernamentales
han comenzado a dar asistencia a los miles de damnificados por las torrenciales
lluvias de esta semana.
[En Usulután]
Un lento retorno al hogar
En los albergues del departamento son muchos lo que han preferido regresar
a sus lugares a pesar de que muchos siguen bajo en agua. Pero aún
hay lugares que siguen aislados, como El Icaco, Las Conchas y Puerto El
Flor. El Comité de Emergencia Departamental usó lanchas
para llevar ayuda.
Ayer, el gobernador de Usulután, Julio Baquedano, y el alcalde
de la cabecera Antonio Rivas visitaron las referidas comunidades.
Ante las quejas de los damnificados de que no siguen recibiendo ayuda
en los albergues, Baquedano dijo que mi prioridad ahora es llevarle
comida a la gente que está más jodida.

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