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| El adiós. Martina Pérez llora
inconsolable mientras su compañero de vida, Cornelio González,
cierra el féretro de su hija Francisca, de cuatro años.
Foto EDH / Erick Barahona |
Edmee
Velásquez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Entre llanto y lamento Martina Pérez se despidió ayer
de dos de sus hijos. Adiós para siempre, mis amores...,
decía frente a los dos ataúdes de los niños Francisca,
de cuatro años, y Miguel, de tres, los únicos cadáveres
que rescatistas lograron recuperar el pasado miércoles, día
de la tragedia, en la Comunidad María Victoria, en La Libertad.
La mujer, que sobrevivió al alud de tierra, dijo que en ese momento
iba a poner una olla con café cuando escuchó el estruendo
y sólo logró sujetar en brazos a su hijo más pequeño.
No me dio tiempo para agarrar a la niña.
Martina recibió en su espalda cumbos, palos y tierra y, según
sus palabras, fue a detenerse a un palo de aguacate y su vástago
quedó enterrado a pocos metros de ella.
Al mediodía, Martina y su compañero de vida Cornelio González,
presidían el cortejo fúnebre hacia el cementerio de Santa
Tecla.
El sepelio se realizó con rapidez por petición del Ministerio
de Salud, ya que los cadáveres habían cumplido las 24 horas
de haber sido rescatados.
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| Cortejo fúnebre. Los infantes fueron
sepultados en el cementerio de Santa Tecla. Foto
EDH / Erick Barahona |
Yo quería que mis tres hijos fueran enterrados a la vez,
pero no se pudo, dijo la joven madre. Hasta el cierre de esta nota,
rescatistas aún no lograban dar con el paradero del cuerpo de Alejandro,
el hijo mayor de la pareja.
La familia González Pérez tenía cuatro años
de residir en la zona. Anteriormente vivieron en una comunidad de Los
Chorros y resultaron damnificados por los terremotos de 2001.
Compré mi ranchito aquí huyendo del peligro de Los
Chorros. Ahora tendré que seguir buscando.
Directivo le pidió no evacuar
Cornelio González, padre de los niños, expresó que
el presidente de la directiva de la comunidad, Francisco Peñate,
le pidió que no dejara su casa, ya que en esa forma lo apoyaba
para que no perdieran el terreno.
Pero yo le dije que el Gobierno algún día iba a querer
recuperar esa calle (la antigua a Comasagua).
Actualmente todos los habitantes de la Comunidad María Victoria
se encuentran albergados en el centro educativo José Martí.
Las autoridades detallaron que serán reubicados, porque también
corren peligro allí, pero fuentes indicaron que ellos se niegan
a salir del lugar.

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