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Presidente Saca:
“Se acabó... Esto lo vamos a arreglar”

“A largo plazo, tenemos que rediseñar la ciudad (de San Salvador) y el resto de la zona metropolitana.
Esta es una ciudad planeada en 1920 y hay que hacer muchos cambios”, opina el dignatario

Publicada 7 de octubre 2005 , El Diario de Hoy

Cercanía. El gobernante ha visitado albergues en Santa Ana y Sonsonate, para verificar la atención, alimentación y abrigo brindados a las personas ahí alojadas. Fotos EDH / archivo

Lafitte Fernández
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Se le mira cansado. Bastante cansado. Quienes trabajan al lado suyo, en la Casa Presidencial, no entienden de dónde obtiene energías para estar al frente de todo.

Hace apenas cinco días enterró a su hermano Ricardo. Media hora después, tenía un teléfono en la mano y alertaba a los diputados de que el país estaba frente a una emergencia nacional con un volcán encabritado.

Entre los rezos de su hermano muerto, de quien no se despegó durante casi 24 horas,
ordenó evacuar a más de 15,000 personas en los alrededores del volcán.

Y, cuando intentaba descansar y guardar luto, el cielo se abrió y comenzó a llover, en sólo cuatro días, como nunca se había visto en los últimos 30 años.

El Presidente Antonio Saca está cansando. Pero, a pesar de eso, sentó a sus principales colaboradores y les dijo: “Señores… arreglemos esto de una vez por todas”.

Y entonces comenzó a preguntar cómo resolver el peligro de los vecindarios de Santa Tecla alojados a la orilla de la Cordillera del Bálsamo, licuada, en 2001, por dos terremotos y más de 8,000 réplicas.

“Eso costará entre cinco y siete millones de dólares”, le respondieron los técnicos. Saca sentenció: “No me importa, porque lo vamos a arreglar”.

Cuando pidió consejos a los expertos sobre qué se debe hacer para evitar futuras inundaciones en las partes bajas de la capital, le propusieron construir colectores de agua.

Estudió la oferta y, en la primera, la aceptó. Eso sí: ordenó reconstruir bóvedas y drenajes y reasentar gente pobre porque, de lo contrario, poco éxito se tendrá en el futuro.

Cuando se preguntó el tema del dinero, llamó a los encargados de las finanzas públicas.

Tomó la lista de préstamos y dijo: “Le vamos a cambiar el destino a esos dineros; le vamos a pedir ayuda a los amigos y, si es del caso, vamos a pedir prestado al BID o a quien sea”.

A todo eso agregó una súplica: que el volcán de Santa Ana no haga más estragos, aunque dice que “debemos estar preparados para lo peor”.

Solidaridad. Prometió trabajar para cuidar a los que están desamparados. Fotos EDH / archivo

Los retos que Saca tiene sobre su despacho presidencial son enormes: 65 muertos —que es lo que más le duele— y 53,000 damnificados.

En otras palabras: debe buscar 150,000 raciones de comidas al día para alimentar a los refugiados, y sabe que muchos de ellos no pueden volver a sus hogares, porque ya no les queda nada, absolutamente nada.

Construir bordas que protejan a los pobladores alojados en las cercanías de al menos cuatro o cinco ríos, formas de suavizar las pérdidas en más de 15,000 manzanas de café afectadas por los fenómenos naturales son apenas parte de los retos que afrontará.

Pero, a pesar de todo eso, está optimista. “Los salvadoreños hemos sido creados en la adversidad, y la mano de Dios es poderosa. Nos pone pruebas que siempre superamos.

Siempre hemos salido adelante”.

Presidente… hay gente, muchísima gente, que se quedó sin nada…
Vamos a trabajar de manera frontal en las zonas marginales de alto riesgo. Vamos a trabajar en las quebradas. Eso significará, a largo plazo, posiblemente reubicaciones. Vamos a sacar a las personas. La mayoría de la gente murió por derrumbes en las quebradas.

Lamentablemente, los más pobres…
Sí, los más pobres. Pero, tenemos que hacer mucho más.

¿Qué?

Una campaña muy fuerte para que los salvadoreños no boten basura. Todos somos culpables de eso. Tiran de todo en las quebradas: desde colchones hasta carros viejos. Eso empeora las cosas. Tenemos que destapar el Lago de Ilopango, que está así desde 2001.

¿Con qué dinero lo hará?
Tenemos que buscar alternativas: desde la ayuda de países amigos, pasando por el Presupuesto de la Nación o reorientando los préstamos que ya tenemos.

¿Reasignará recursos?
Todas las opciones están abiertas.

¿Trabajará de cerca con los alcaldes, incluidos los del FMLN?
Formamos una comisión que encabeza el ministro Gutiérrez. El alcalde de San Salvador está ahí. En Santa Tecla, posiblemente vamos a trabajar con el alcalde Ortiz. De lo que se trata es de encontrar soluciones. No es momento de política, sino de la Bandera Nacional. E incluyo el tema de las inundaciones y el del volcán.

¿Pedirá ayuda a los partidos políticos?
La desgracia de los salvadoreños no tiene color político. Tampoco debemos permitir que una desgracia genere discusiones en los partidos. Estoy seguro de que a la hora de llegar a la Asamblea para reorientar préstamos y entrarle a esa emergencia, ningún diputado querrá oponerse.

Reorientar préstamos es reorientar prioridades en su gobierno….
Exactamente. Estamos cambiando las prioridades. Habrá cosas que tendrán que esperar.

¿Qué cosas dejarán de hacerse?
Reorientaremos tres préstamos para atender estas demandas. Cambiaremos un préstamo para medio ambiente. Otro del BCIE, para manejo de bóvedas y drenajes. Vamos a evaluar un préstamo al BID por $20 millones. Tenemos claro lo que tenemos que hacer. El próximo invierno debe encontrarnos preparados. Llegó la hora de resolver los problemas.

¿Garantiza que el próximo invierno no pasará lo mismo?

Estoy manifestando la voluntad política de la Presidencia, que deberá ser acompañada por alcaldes y diputados, para resolver problemas que vienen desde hace muchos años. Llegó la hora de resolverlos.

¿Qué hará con las familias que perdieron todo?
No puedo estar tranquilo ante las necesidades de esa gente. Este Gobierno tiene una clara proyección social. Tenemos que darle dignidad a las personas. Pero, al final de cuentas, de nada sirven los propósitos si los salvadoreños no colaboramos.
El problema es complejísimo. Existen hasta factores culturales en medio de todo esto.
Sí, pero tenemos que cambiar todo lo que se tenga que cambiar. Estoy poniendo el pitazo inicial para que, juntos, levantemos la primera fase de una solución definitiva.


“Aceptaré la ayuda de todos”

¿Ya tocó a la comunidad internacional?
Ya comenzamos a recibir ayuda de muchos países como México, Francia, Estados Unidos, Alemania, Japón, Colombia, Taiwán y varios más. El canciller venezolano dice que nos harán llegar ayuda.

Los ejes centrales
En estos momentos de crisis, éstos son tres de los lineamientos que seguirá el Presidente.
Apertura
“Recibiré ayuda de Chávez o Castro... de quien sea”, dice. Reconoce que Cuba tiene mucha experiencia para combatir el dengue y Venezuela ofrece asistencia económica.
Sin ideología
El Gobierno trabajará con los alcaldes de todas las banderas. “En este drama no cabe la política: está en juego la dignidad de muchos”, manifestó el
mandatario.
Claridad
Todos los donativos y ayudas recibidos serán manejados con honestidad, promete el Presidente. “Todo se hará a libros abiertos. Vigilaré que las cosas se hagan”, dice.

¿Inclusive de Hugo Chávez?
Por supuesto. Estamos en una situación en la que aceptamos ayuda que venga de todos los gobiernos del mundo. Nosotros no tenemos problemas con Venezuela.

¿Recibe la ayuda sin resquemores ideológicos?

El tema ideológico no debe mezclarse con un tema de realidad humana. Estamos en situación de emergencia. Estamos listos para recibir ayuda de todos. El canciller Rodríguez, de Venezuela, habló con el canciller Laínez y le prometió ayuda. Estoy esperando que eso se confirme. Recibiremos ayuda con mucho gusto y agradecimiento.

¿Garantiza transparencia y efectividad?
Nombramos una comisión que se encargará de recibir ayuda, integrada por ministros y líderes de la empresa privada. Tendrá auditorías privadas y de la Corte de Cuentas. Todo se hará con eficiencia y con la transparencia necesaria.

¿Se hará con los libros abiertos?
Totalmente. Cualquiera podrá revisar.

¿Vigilará que las cosas se hagan?
Desde el primer momento asumí ese compromiso. Suspendí un viaje a España a una cumbre. En ese país pedí ayuda al Presidente Rodríguez Zapatero, que quiere ofrecernos la ayuda. Preparamos un video para que la comunidad sepa lo que ocurrió. Yo siempre he estado al frente de todo.

¿Si Fidel Castro le ofrece ayuda, la recibirá?

Correcto. Mauricio Funes me preguntó que como el FMLN tiene una relación estrecha con Cuba, posiblemente le pedirán ayuda. Me dijo que si yo aceptaría. Le respondí que lo haría con mucho gusto. Sé que vamos a tener un problema con el dengue. Cuba tiene especialistas muy buenos en ese campo. En estos asuntos, aparto lo ideológico. Tengo el deber de enfrentar los problemas. Cada vez que el FMLN me pide visas para cubanos, se las doy. El tema ideológico no cabe aquí. Este gobierno es abierto, aunque tenemos los principios muy claros. Cuando se trata de ayudar a la población, no le cerramos las puertas a nadie.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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