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[Usulután, aparecen padecimientos]
Hongos
afectan a refugiados
Suministros
insuficientes. Los encargados
dicen que no tienen la medicina requerida para la atención de los
pacientes. Esperan recibir más recursos para prevenir nuevos casos
Publicada 7 de octubre 2005 , El
Diario de Hoy
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Reparto
Alimentos. Los encargados del albergue tratan de prepararlos de forma
higiénica. Fotos
EDH /Francisco Torres |
Francisco
Torres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La humedad está haciendo estragos en la piel de los niños
y adultos que permanecen resguardados en los diferentes albergues de Usulután,
debido a las lluvias. Obtener un tratamiento para este mal no ha sido
posible, porque los puestos médicos instalados en la mayoría
de locales, no cuentan con los medicamentos necesarios.
En el refugio habilitado en la ex bodega del Instituto Regulador de Abastecimientos
(IRA) los encargados de velar por la salud de esas personas afirman que
el medicamento para combatir los hongos se agotó.
Era imposible que tuviéramos más de 200 tubos de antimicóticos,
explicó una de las responsables.
La micosis es la primera causa de consulta de las personas que permanecen
en las instalaciones, por lo que el personal médico se mantiene
a la espera de que el Sistema Básico de Salud (Sibasi) usuluteco
les dé el insumo.
Comezón
Mientras llega la ayuda, Carlos Hernández, de cinco años,
uno de los tantos evacuados del caserío Los Tubos, en Puerto Parada,
deberá soportar la picazón que le produce esta infección
en su cuerpo.
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Puerto Parada
Riesgo. No pueden regresar a sus casas, anegadas tras las tormentas.
Fotos EDH /Francisco Torres |
Para calmar los incesantes ataques de comezón que se le presentan
al niño, sus padres tratan de distraerlo con cualquier cosa, un
juguete, una imagen, lo que tengan a su alcance, pero terminan diciéndole
ya se te va a quitar hijo.
La familia abandonó Puerto Parada para salvar sus vidas. El agua
había inundado su humilde casa y todos corrían riesgo de
morir.
Cuando la casa se llenó de agua, no tuve miedo. Era bien
chivo porque con los otros niños de allá nos pusimos a jugar,
dijo Carlos.
Donde se encuentra ahora, el albergue del ex IRA, tienen otras carencias,
además de las medicinas (ver recuadro).

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