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| Fuego. Los bomberos sofocan el incendio que,
al parecer, fue provocado por un cortocircuito. Foto
EDH/Omar Carbonero |
Katlen Urquilla
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Después del agua les llegó el fuego. Un aparente cortocircuito
provocó ayer un incendio, sin vidas que lamentar, en el Pasaje
Palomo, de la Calle Juan José Cañas, en San Jacinto, al
sur de la capital.
La familia Reyes se llevó un susto cuando les avisaron a eso de
la 1:00 p.m. que su casa se quemaba. En ese momento, nadie estaba en la
vivienda, sólo el perro de la familia, Pancho, que
se carbonizó bajo la cama en el dormitorio, donde supuestamente
comenzó el siniestro.
La propietaria de la vivienda, Norma Nelly Reyes, comentó que en
la habitación tenía productos químicos para teñir
el cabello, pues es dueña de una sala de belleza en un mercado.
También había gasolina, porque tienen un taller en otro
sitio.
Tenía como 15 botes de peróxido y varias cajas de
tintes para el pelo, dijo, mientras veía cómo los
bomberos aún apagaban las llamas dentro de su casa.
Aseguró que una pariente se quedó cocinando cuando ella
se retiró después del mediodía.
Esta persona, Daysi Flores, aseveró que apagó todo cuando
salió. Además, recordó que las conexiones eléctricas
fallaban.
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| Pérdidas. Trataron de sacar de la casa
lo que podían. Foto
EDH/Omar Carbonero |
Los bomberos no descartaron que una chispa haya hecho contacto con los
colchones o, incluso, que los productos de belleza, altamente inflamables,
hayan provocado el incendio.
Reyes se lamentó de que hacía un par de días una
institución financiera le había aprobado un crédito
para su negocio y lo invertido se perdió.
Los vecinos y familiares cercanos a la mujer le ayudaron a salvar algunos
muebles, sin embargo, Norma no pudo cuantificar las pérdidas sufridas
en tan sólo 15 minutos.
El perro pancho
En el siniestro, la mascota de la familia Reyes se quemó.
- Mientras los bomberos sacaban los escombros de la vivienda en el Pasaje
Palomo, de la Calle Juan José Cañas, en San Jacinto, se
dieron cuenta de que el cadáver de su perro estaba bajo la cama,
en uno de los dormitorios.
- Una de las mujeres salió llorando cuando lo vio. ¡Pancho
se quemó! ¡No pudo salir!, dijo.
- El perro, de raza Cocker, tenía casi 15 años de vivir
con ellos.

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