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| Víctima. Rosa María Quintanilla,
de 11 años, acababa de bajar a su casa junto a sus abuelos
y sus dos hermanitas, luego de resguardarse del peligro en un lote
de autos viejos. Foto
EDH/Mauricio Castro |
Edmee
Velásquez/Óscar Iraheta
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Una niña y un hombre perecieron sepultados ayer dentro de sus
viviendas por desprendimientos de tierra en hechos diferentes en Cojutepeque,
Cuscatlán, y Ciudad Delgado, San Salvador.
En el primer caso, Rosa María Quintanilla Alvarenga, de 11 años,
murió soterrada por un alud de tierra cuando se dirigía
hacia al baño, situado a varios metros de la vivienda.
El hecho ocurrió al mediodía en el kilómetro 35 y
medio de la Carretera Panamericana, en Cojutepeque.
De acuerdo con el abuelo de la pequeña, Santos Alvarenga, la familia
había subido a resguardarse a una casa dentro de un lote de carros
viejos de su propiedad, por el peligro que corrían en su vivienda.
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| Rescate. El cuerpo de Jorge Molina no fue recuperado
hasta por la noche. Foto
EDH/Mauricio Castro |
Bajamos a la casa, porque a las niñas no les gustaba allí.
Por eso les dije que sólo íbamos a dormir en ese lugar y
que en el día estaríamos en la casa, pero en el sector menos
peligroso, dijo.
Rosa María salió sin avisarles y sufrió el percance.
Mientras tanto, en la Calle Suiza, de la Colonia Los Alpes, en Ciudad
Delgado, Jorge Alberto Molina Ramírez, de 23 años, quedó
soterrado por un paredón que cayó en su vivienda.
En la casa se encontraban Ana Elizabeth Ramírez, hermana de Jorge,
y los dos hijos de ella, Luis Alexander y Willian Armando Ramírez,
de 7 y 2 años, respectivamente, quienes fueron rescatados por los
vecinos.
Un familiar de las víctimas relató que minutos antes se
había desprendido un poco de tierra, pero no nunca imaginaron que
ocurriría la tragedia.

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