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Alimentación en albergues

Hasta ayer, el Gobierno invertía cerca de $100 mil diarios para suplir a los diversos refugios con la comida necesaria. Los evacuados aumentan

Publicada 5 de octubre 2005, El Diario de Hoy

Leticia Serrano/Karina García
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com


Graciela Rivera, de 72 años, echa de menos las tortillas calientes. Refugiada en el centro escolar José Martí en Santa Tecla, tiene que conformarse con los dos panes que les han entregado hasta que esté listo el almuerzo.

Por el momento, no hay cocina. El propietario ha sido trasladado con su familia a la escuela Daniel Hernández debido al alto riesgo que presenta el albergue José Martí, ubicado a 150 metros de la Cordillera del Bálsamo -donde fallecieron 3 niños ayer-, lugar decretado como zona de peligro por las autoridades.

Mientras llega el instrumento para preparar los alimentos, las pancitas de los niños son entretenidas con comida enlatada y galletas. Los adultos deben esperar.

La situación es muy distinta en el refugio del Gimnasio José Adolfo Pineda. El almuerzo está servido. A un grupo se le ha entregado sopa de res y a otro espaguetis.

“Todo ha estado bien. No nos ha faltado nada”, comenta María Alejandra Ayala, de 27 años, una de las refugiadas.

Organización

Los tres tiempos de comida están a cargo de varios comités de la alcaldía de Santa Tecla.
De acuerdo a la responsable del albergue, Indira Pineda, el menú que se prepara “es integral, a lo salvadoreño.”

Se trata de que la alimentación sea bastante completa.

Según Pineda, se combinan platos de pollo, arroz, ensalada y tortillas. Además de la nutrición, el aseo también es supervisado.

Lorena Barrientos, médico del Ministerio de Salud, sostiene que cerca de 15 personas se encargan de evaluar los alimentos que ingresan al centro, para verificar que estén en buen estado.

De igual manera se revisa que quienes los preparen se laven bien las manos y cumplan con normas de higiene.

Lo mismo sucede en el Instituto Nacional Técnico Industrial (INTI), situado en la capital.
Ahí, hay un grupo asignado a la cocina. Los mismos refugiados colaboran en la elaboración de los alimentos.

Miembros de la Unidad de Salud Barrios chequean las donaciones nutricionales antes de que sean incorporadas al menú diario.

Aunque por lo general, es la Secretaría Nacional de la Familia, SNF, la que lleva los alimentos.

La coordinadora del albergue, Delmy Ayala, indicó que las personas que deseen ayudar pueden hacerlo.

Requieren de comida sin preparar, como pastas, arroz y frijoles.


Faltan recursos en Ciudad Delgado

“No hay colchonetas. No tenemos más plásticos. El Coen no ha venido”, dice el alcalde de Ciudad Delgado, Nelson Rosales.

“Tenemos cerca de 300 evacuados y no damos abasto”, prosigue. Desde ayer, la situación ha empeorado.

Con los derrumbes en las colonias del lugar, como el Pasaje Salinas y Casa Blanca, los evacuados han incrementado.

Los centros de refugio son varios, las necesidades visibles. En el salón de usos múltiples del mercado municipal, donde habían 16 personas, ahora hay cerca de 35. Varia gente ha salido huyendo sin más que la ropa que llevaba puesta. Mojados esperan ser ubicados en algún espacio.

Las colchonetas no alcanzan. Las enfermedades respiratorias se han vuelto comunes. Hasta el momento, las medicinas son suficientes, pero de aumentar los evacuados, no se sabe si el Ministerio duplicará la ayuda.

Los afectados requieren de arroz, frijoles, azúcar, sal, aceite, leche en polvo, ropa para bebés y niños, frazadas y zapatos.

 

Productos básicos y más

-“Uno de campesino no sólo se llena con francés”, manifestó don Francisco Rivas, en el albergue del Centro Escolar José Martí, en Santa Tecla. Por lo que piden se les abastezca con harina, productos de la canasta básica y comida preparada.
- En el albergue del Gimnasio Nacional Adolfo Pineda, en Santa Tecla, se necesita harina, aceite y arroz.
- La mayoría de los albergues están urgidos de utensilios para cocina, leche para bebé, frijoles, pastas, sal, azúcar, comida enlatada, recipientes plásticos como vasos, platos y cubiertos.
- Personas que puedan colaborar en diferentes actividades, tales como cocina, recreación y limpieza. Los interesados pueden comunicarse a las alcaldías de cada municipio.

Medicamentos de primera necesidad
- En la mayoría de los albergues se necesitan estos medicamentos: acetaminofén, algodón, antidiarreicos, crema para hongos y desinfectantes para heridas.
- Se recomienda que los pequeños estén bien abrigados para evitar futuras enfermedades respiratorias.

Suministros generales en los resguardos
- La mayoría de la población necesita ropa, tanto de niños como de adultos. De igual forma ropa para abrigar a los bebés.
- Colchonetas, sábanas gruesas para soportar el frío, ropa interior para todas las edades y zapatos.
-Utensilios personales como pasta de dientes, cepillos de dientes, papel higiénico, toallas femeninas, pamper para niños y adultos.
- Recreación para los menores: diversas actividades para que los niños estén entretenidos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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