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Julia Regina de Cardenal*
El Diario de Hoy
editorial@
elsalvador.com
Escenas que conmueven a cualquiera: refugios que no dan abasto, familias
que han perdido todo, personas soterradas, cuerpos de socorro y vecinos,
verdaderos héroes exponiéndose a todo peligro por ayudar
Los medios de comunicación han estado informando a la población
sobre la gravedad de la situación y pidiendo que se sigan las indicaciones
para evacuar las zonas de peligro.
Muchas personas desean solidarizarse donando ropa, frazadas y comida,
pero la tragedia ha sido tan grande que no saben adónde llevar
la ayuda. Es un aliciente ver la organización de las parroquias
que reciben donativos para entregarlos al centro de acopio del Arzobispado,
que a su vez los está distribuyendo a los lugares más afectados.
Asimismo, escuelas católicas como la de Onuva sirven de refugios,
y parroquias como San Antonio de Padua alimentan a los necesitados.
En momentos de crisis y dolor como éstos, vemos quiénes
realmente se preocupan por resolver los problemas y quiénes, desgraciadamente,
se aprovechan del dolor para llevar adelante agendas controlistas. Recuerdo
para el terremoto, cuando miles de personas se quedaron sin casa, ropa,
comida, medicinas, agua, electricidad, etc., organismos internacionales
trajeron como gran ayuda anticonceptivos, condones y abortivos. Esperemos
que esta vez nos respeten y traigan lo que en verdad se necesita.
La Iglesia Católica, que es siempre la primera en responder a las
tragedias ambientales eventuales, las sociales permanentes y necesidades
de los más necesitados, es atacada constantemente por estos organismos
internacionales. Entre las últimas embestidas, la revista médica
The Lancet, en un editorial del 12 de marzo dice: La fe parece presentar
obstáculos insuperables a la prevención de la enfermedad.
Acusó al Papa Juan Pablo II de ignorar la historia, la cultura
y las realidades de los africanos por su oposición al uso del preservativo.
El 8 de mayo, en un editorial del New York Times, Nicholas Kristof, responsabilizaba
a la Iglesia de miles de vidas, debido a su rechazo al uso del condón.
Kristof expresaba su esperanza de que Benedicto XVI cambiase la postura
de la Iglesia. Sin embargo, abundantes datos muestran las graves consecuencias
de confiar en los preservativos, para resolver el problema del Sida.
Una carta del bioético australiano Amin Abboud, publicada el 30
de julio en la British Medical Journal, observaba que cualquier cambio
en la postura de la Iglesia sobre el condón sería en detrimento
de África. Según Abboud, un análisis estadístico
de la situación muestra que cuanto mayor es el porcentaje de católicos
en un país, menor es el nivel de VIH. Datos de la OMS informan
que la población infectada de VIH en Swazilandia es 42,6% y sólo
el 5% es católica.
En Bostwana el 37% de la población adulta está infectada
de VIH y sólo el 4% de la población es católica.
En Uganda, sin embargo, 43% de la población es católica
y sólo 4% de los adultos están infectados con VIH.
La Iglesia Católica ha estado siempre a la vanguardia, tanto de
la prevención efectiva como del tratamiento de esta enfermedad,
apoyando a quienes sufren de Sida.
Noticias Globales informó que en septiembre concluyó en
Paraguay la XIII Conferencia de Primeras Damas de las Américas,
sobre Mujer y familia. El sistema de las Naciones Unidas firmó
un convenio de cooperación para el desarrollo de los objetivos
de la conferencia.
Como testigos firmaron representantes de FAO, del PNUD, de OPS/OMS, FNUAP,
Unifem, Unicef, CEPAL y OEA. La equidad de género y la salud sexual
y reproductiva volvieron a tener un lugar preponderante en las resoluciones
de la reunión, que fue un fracaso pues no acudieron muchas de las
esposas de los presidentes de América Latina ni Laura Bush.
¿Por qué se insiste en los mismos temas, en vez de buscar
soluciones a los problemas más graves de salud de los países
en desarrollo? En nuestro caso, la enfermedad que mata más salvadoreños
es la diarrea. ¿Por qué no nos mandan medicinas en vez de
condones?
En este caso, para la reconstrucción de nuestro país después
de esta tragedia nacional, el Polígono Industrial Don Bosco, de
los salesianos, podría utilizarse como un plan piloto. El padre
Pepe ha logrado hacer, de un lugar considerado de alto riesgo una solución
para los problemas sociales y económicos de la comunidad Iberia.
Un barranco que servía de basurero y desagüe, que podría
haber sido otro lugar de tragedia con las lluvias, es ahora escuela, empresas
y canchas de deportes para muchachos que además de recibir educación
formal y capacitación, se les da formación para devolverles
su dignidad de hijos de Dios.
Del sufrimiento se derivan muchos frutos. Éstos son los momentos
para ayudar a quienes más lo necesitan. Todos podemos dar mucho.
Y mañana, día de Nuestra Señora del Rosario, unámonos
en oración para pedirle a la Virgen que interceda por nuestro país.
*Columnista de El Diario de Hoy.

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