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[En Santa Tecla]
Pocos evacuan zona de Pinares
Se quedan. A pesar de la alerta roja, la mayoría
de vecinos de los alrededores se rehusó a salir
Publicada 5 de octubre 2005 , El Diario de Hoy
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| Buscan seguridad. Una familia de la calle Lucerna
carga los vehículos con sus pertenencias para alojarse en otra
zona. Foto EDH/ Luis Villalta |
Rhina Ventura
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Los cuerpos de socorro se distribuyeron ayer en las áreas de mayor
peligro en los alrededores de la Cordillera del Bálsamo para alertar
a la población de la necesidad de salvaguardar sus vidas.
Sin embargo, el intento fue en vano porque la mayoría no acató
la recomendación.
Uno de los derrumbes ocurrido el lunes fue en la parte de arriba de la
Residencial Las Árdenas, ubicada en la zona sur de la Cordillera,
donde hubo un desprendimiento de tierra, árboles y rocas, pero
no se dio daños. Ayer las familias continuaban alojadas en sus
viviendas.
Igual sucedió en Las Colinas, donde pocos se trasladaron a otras
zonas. Aquí una de las excepciones fue Doña Miriam de Fuentes,
quien alquila una casa en el pasaje Los Laureles desde hace tres años.
Ella, junto a su familia, se retiró ayer al albergue en el Kinder
Daniel Hernández, habilitado específicamente para los habitantes
de ese sector.
Sólo llevamos ropa porque a donde vamos no hay espacio para
llevar más cosas, añade.
Según Ana de Anaya, residente de Pinares de Suiza, un promedio
de diez familias por pasaje ha evacuado la colonia.
Esto representa como un 40 por ciento de la población del lugar.
El resto continúa en sus hogares en espera de que cesen las lluvias
y que el peligro desaparezca.
El caserío Natividad aún se encuentra incomunicado
La tormenta del martes en la madrugada provocó derrumbe de taludes,
postes de telefonía y rocas en la vía de acceso al caserío
Natividad, en el cantón Victoria.
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| Difícil acceso. Rosa Emilia Melgar se
dirige a su casa por la calle que está obstruida. Foto
EDH/Foto EDH / Wilfredo Díaz |
Éste se encuentra a dos kilómetros de la colonia Quezaltepeque,
en Santa Tecla, distancia que ahora deben recorrer a pie los residentes
del caserío para obtener alimentos y otros productos.
Según Vilma Melgar, vicepresidente de la directiva, desde hace
dos días no hay luz ni servicio telefónico.
Además, 11 viviendas han sido dañadas por taludes, por lo
que los residentes han sido evacuados en la casa comunal.
Una de las más afectadas fue doña Teresa Orantes, a quien
se le derrumbó la mitad de su casa.
Ayer recibieron víveres y ropa de la alcaldía de Santa Tecla.
Sin embargo, los residentes afirman que carecen de medicamentos, frazadas
y velas por la falta de electricidad. Si desea ayudar puede llamar al
7000-4547.

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