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| Hacia albergues. Los pobladores que decidieron
resguardarse de las correntadas partieron con lo poco que podían
llevar, en medio de la lluvia. Foto
EDH/Yanci Pérez |
Y. Pérez / I. Mendoza / F. Torres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Es mejor abandonar la casa que morir ahogados y arrastrados por las
corrientes del Río Grande, comentó ayer con resignación
y tristeza Reina Elizabeth Hernández cuando junto a su familia
dejó atrás su hogar, en el caserío El Limón,
de Puerto Parada, Usulután, luego de que los niveles de agua subieran
de forma repentina.
Las viviendas que no habían sido arrastradas por la corriente estaban
completamente inundadas, debido a que la borda de 12 metros de alto que
existía colapsó, según explicó la mujer de
42 años.
Mientras caminaba por la vía encharcada, repetía: Nos
duele dejar nuestras cosas, pero vale más mi vida y la de mi familia.
Otras 50 familias resultaron afectadas y tuvieron que ser evacuadas por
agentes de la Policía Nacional Civil, quienes a pesar del peligro
llegaron hasta la zona donde éstas se encontraban.
Amílcar Vigil, subinspector, dijo que el agua les llegaba hasta
el pecho, por eso decidieron sacarlos de ahí, aunque lamentó
que no todos quisieran salir.
construyen dique
Mientras tanto, sus vecinos del cantón La Concha afrontaron problemas
similares. Por eso ellos, en coordinación con soldados de la 6a.
Brigada de Infantería, colocaron sacos llenos de arena en forma
de dique para detener el caudal; sin embargo, en la tarde el agua lo sobrepasó
y dejó 60 hogares incomunicados.
Ahí, una canoa era el único medio para acceder hasta el
sitio y prestarles ayuda.
Asimismo, en el municipio de Jiquilisco los problemas afectaron a más
de tres mil 300 habitantes que fueron llevados hacia albergues, entre
ellos el establecido en el instituto nacional de la localidad.
David Barahona, alcalde, detalló vía teléfono que
en la zona de Las Minitas, Babilonia y Ciudad Romero, unas 202 familias
permanecían aisladas y que era necesario evacuarlas, pero no había
condiciones para hacerlo, ya que era casi imposible llegar.
En este departamento, las autoridades han habilitado 25 refugios, para
que los pobladores de las zonas en riesgo se trasladen lo más pronto
posible y así evitar que se produzcan más muertes.
Aumenta atención a la costa
Hay una embarcación de la Fuerza Naval en Barrancones. Está
pendiente de la necesidad de evacuar a sus pobladores.
Vigilancia
en zonas de San Miguel
- Ayer, el nivel del Río Grande era un poco
menor que el lunes,
pero aún muy elevado.
- No se informa de
daños graves, pero las autoridades mantienen su atención
especialmente en 11 sitios
considerados críticos.
- Entre ellos detallan
los cantones Miraflores, La Canoa, El Brazo, El Borbollón,
San Pedro Chirilagua y otros.
- No hubo derrumbes graves ni inundaciones especialmente peligrosas.
Aún así, los sistemas de evacuación están
preparados para iniciar su labor. |
Es una de las medidas aplicadas en esta zona de Pasaquina para atender
a las familias que hasta la fecha se niegan a abandonar el sector.
Este sitio, en la desembocadura del río Goascorán, es considerado
de riesgo y ya en ocasiones anteriores ha sido dañado al inundarse.
Odir Ramírez, alcalde local, expresa que llevó víveres
a las cerca de 195 familias afectadas.
Ana Julia Álvarez, promotora de salud del sitio agradece el apoyo
que han recibido de iglesias evangélicas y residentes en Santa
Rosa de Lima. Mientras, los vecinos están preocupados pero decididos
a esperar el último momento para retirarse.

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