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| Después del sepelio. La calle en la Colonia
Montecristo, en San Marcos, fue el escenario de la vela de los cuerpos
y la reunión de los parientes. Foto
EDH/Oscar Payes |
Katlen Urquilla
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Las lágrimas se confundieron con las gotas de lluvia en los rostros
de los padres y parientes de la familia Tenorio Sánchez.
Carmen Elena Sánchez, su esposo Santos Francisco Tenorio y sus
tres pequeños murieron soterrados el martes en la Colonia Montecristo,
en San Marcos, al sur de la capital.
La familia fue sepultada ayer en el cementerio de ese municipio.
Listado
de muertos por el temporal
- José Javier García Montoya.
- Milagro Magdalena García.
- Karen Vanessa García.
- Eduardo José García.
- Zelvin Alberto Montoya.
- Martín Aguiluz Najarro.
- Ramón Eduardo Rivera.
- María Julia Martínez Andrade.
- William Adalberto Martínez.
- Jonatan Peña Andrade.
- José Vladimir Peña Andrade.
- Claudia Patricia Peña Andrade.
- Jesús Galdámez.
- Johana Galdámez Andrade.
- Margarita de los Ángeles Andrade.
- Santos Francisco Tenorio.
- Carmen Elena Sánchez.
- José Francisco Tenorio.
- Daniel Ezequiel Tenorio.
- Joselyn Abigaíl Tenorio.
- José Vladimir Medrano.
- José Antonio Roble.
-Karla Palacios.
- Candelario Saravia.
- José María Portillo.
- Julio Zetino.
- Silvia García.
- Salvador Oswaldo
Calderón.
- Fernando Rodríguez.
- Leticia Jiménez.
- Claudia Elizabeth Ortiz.
-José Vladimir Medrano.
- Mauricio Sánchez.
- María Elsa Flores.
- José Mario Flores.
- Lorena Patricia Flores.
-Óscar Mauricio Flores.
- Marylin Lissette Flores.
- Beatriz Salguero.
- Isidro Martínez.
- Moisés Flores Aguilar.
- María del Carmen
-Vásquez de Flores.
- Gabriela Saraí Flores.
- María Cárcamo.
- Cuatro muertos más no han sido identificados. |
Bajo una torrencial lluvia, la parentela de los Tenorio Sánchez
le dio el último adiós y lamentaban la muerte de los pequeños
de dos meses, dos y cuatro años, quienes dormían cuando
el aluvión les vino encima.
La madre de Carmen Elena, Celia Ramos, quien junto a su esposo sobrevivió
al desastre, expresó entre sollozos que ella no permitió
que su hija trabajara para que pudiera estar siempre junto a sus hijos.
Y así fue.
Lastimosamente el Señor se los llevó y ahora están
con Él. No se pudieron rescatar, porque fue demasiada tierra la
que les cayó, indicó.
También el esposo de Celia y abuelo de los menores, Juan Antonio
Quijano, no podía ocultar el pesar de la tragedia. Sus ojos estaban
inflamados de llorar y de no dormir ante la angustia.
Su vivienda está destruida y ahora afrontan la pena de no tener
dónde quedarse, pero más aun, que no tendrán el alboroto
de los nietos en su hogar.
A los parientes y vecinos que ayer les acompañaron en el sepelio,
les angustia el paredón que amenaza con seguirse desmoronando sobre
las viviendas cercanas y piden ayuda para evitar otra tragedia.
Una sopa alivió, en el almuerzo el luto de esta familia.
Celia Ramos
M adre de víctima
No se pudieron rescatar
Lastimosamente el señor se los llevó y ahora están
con él. Fue demasiada la tierra que les cayó y no se pudieron
sacar
Juan Antonio Quijano
Abuelo de las víctimas
Padres dedicados a sus hijos
Mi hija pasaba dedicada al cuido de los niños, y mi yerno
era un obrero que se preocupaba por el sustento de ellos. Ya los enterramos

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