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Las goteras del palacio
La parte poniente del edificio -que data de principios del Siglo XX-
presenta varias goteras. La arquitecta Irma Flores, de Sitios y Monumentos,
dijo que estos desperfectos no eran graves. Y, que al igual, que una
casa, éste tiene filtraciones que son vigiladas constantemente.
Otras entradas de agua, se debe a los vidrios que quebraron los comerciantes
y manifestantes. También a los canales, que son muy angostos.
Y para evitar mayores daños, las autoridades de patrimonio
ordenaron la poda de las araucarias que están dentro del inmueble.
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Morena Azucena/Adda
Montalvo
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Ayer, el obraje de añil del siglo XVII que se exhibe en el sitio
arqueológico de San Andrés parecía una piscina de
lodo techada.
El pasado domingo el parque se inundó tras desbordarse el río
Sucio que corre cerca de las instalaciones patrimoniales, en el municipio
de Ciudad Arce.
Al respecto, Paul Amaroli, especialista de la Fundación de Arqueología
de El Salvador (Fundar), duda que se haya dañado y espera que finalicen
las lluvias para sacar el lodo de las seis pilas.
Hasta la tarde de ayer, éste era el mayor estrago que ocasionó
el clima atemporalado en los principales sitios arqueológicos de
occidente y de la zona central del país, los cuales permanecen
abiertos a los turistas.
En observación
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Obraje inundado en San Andrés
La persistente lluvia del domingo causó que el Río Sucio
se desbordara en la zona del sitio arqueológico de San Andrés.
Esto provocó que se inundara un antiguo obraje de añil
que está junto a sus riberas, relató Boris Aguilar,
guía del parque. Las seis pilas datan del Siglo XVII y están
cubiertas de agua. Sin embargo, el arqueólogo Paul Amaroli,
de Fundar, cree que que no se han dañado, pero habrá
que esperar a que cese el temporal para poder sacar el lodo del lugar. |
Shinia Kato, arqueólogo japonés director de campo de Tazumal,
comentó que las precipitaciones no han afectado a dichas estructuras.
A casi un año del derrumbe de la estructura B1-2, que está
restaurada en un 90 %, no ha tenido daños.
Casa Blanca y Joya de Cerén presentan condiciones similares. No
obstante, el jefe de Arqueología de Concultura Fabricio Valdivieso,
advirtió que éste último es el más vulnerable
por ser una arquitectura de tierra.
Amaroli aseguró que en meses anteriores, Fundar reparó techos
del complejo dos del Patrimonio Mundial de la Humanidad.
Comentó que esta tarea previno que no hubiera mayores filtraciones
de agua, aunque todavía se observan pequeñas goteras. Y
en Casa Blanca, el panorama es estable.
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Iglesia San Esteban
La madera y la lámina están frágiles. Su deterioro
ha sido gradual, debido a diferentes terremotos y lluvias que ha afrontado.
Los miembros del Comité de Restauración están
muy preocupados por las numerosas goteras que hay en todo el edificio.
Éstas no pueden ser reparadas, ya que no cuentan con los fondos
necesarios, pues la feligresía es de escasos recursos. Si desea
ayudar a este grupo de ciudadanos, llame al 2221-0583. |
En San Salvador, el patrimonio capitalino también ha sido víctima
del mal tiempo. Las inundaciones, colapsos y grandes goteras son algunas
de las mayores amenazas a las que se afronta.
Para muestra, la Iglesia de Candelaria ha sido la más propensa
al rebalse del Arenal de Montserrat, el cual se une con el río
Acelhuate en las cercanías de la Administración de Rentas.
El padre Fernando José Díaz, párroco de esta iglesia,
manifestó su preocupación ante el constante peligro al que
está expuesta.
Por su parte, Irma Flores, jefa de Sitios y Monumentos de Concultura,
lamentó que esta joya con influencia barroca esté ubicada
en una zona a la que catalogó como cuello de botella.
Flores no identificó ni un daño severo en este templo, pues
la restauración de 1990 ha amortiguado posibles averías.
Pero sí dijo que el agua, la cual sube unos 30 centímetros,
es una amenaza para la madera y la lámina.
Otro de los templos vulnerables es el de San Esteban, al sur oriente de
la ciudad, que urge de restauración.
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IIglesia Candelaria
Cada vez que el Barrio Candelaria y La Vega se inundan, los feligreses
del templo, que tiene influencia barroca y que data de finales del
Siglo XIX, ayudan a sacar el lodo y agua que se acumula en las cercanías
de la iglesia. La preocupación de los creyentes es latente.
En las puertas han colocado sacos de arena para desviar las corrientes.
También han colocado plásticos a algunas imágenes.
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Joya de Cerén
Este lugar, que es Patrimonio Mundial de la Humanidad, es siempre
uno de los sitios arqueológicos más delicados por ser
completamente de tierra. Sin embargo, Paul Amaroli, arqueólogo
de Fundar, afirmó que hasta ayer todas las estructuras estaban
en buen estado. La reparación reciente de los techos y la limpieza
de las canaletas evitó mayores goteras. En los complejos había
charcos, pero si el clima es extremo, no hay poder humano que
pueda hacer algo, aseguró. |
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Tazumal, a un año del derrumbe
La estructura B1-2 de Tazumal, que se derrumbó hace un año,
no ha sufrido daños por el temporal. Así lo confirmó
el jefe del departamento de Arqueología, Fabricio Valdivieso.
Por su parte, Shinia Kato, director de campo del sitio, explicó
que la pirámide está tapada desde finales de septiembre.
Además ya está 90 por ciento restaurada. |
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Casablanca
Siempre en Chalchuapa, el sitio arqueológico de Casa Blanca
tampoco ha informado de daños. El lugar tiene seis montículos,
de los cuales dos son pirámides. El arqueólogo japonés
Shinia Kato explicó que el sitio data del período pre
clásico (mil años A.C), por lo tanto, es más
antiguo que su vecino Tazumal. Hasta la tarde de ayer no había
ninguna inundación, a pesar de que el Río Pampe, que
pasa cerca de él, había crecido. Kato indicó
que la vegetación del lugar ayuda también a evitar daños. |

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