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Tormenta afecta comunidades en La Unión
ELas fuertes lluvias que caen en el territorio
nacional, producto de la tormenta tropical Stan, han ocasionado que los
niveles de agua en los ríos se eleve inundándose poblaciones
en distintos departamentos del país.
Publicada 3 de octubre 2005 , El Diario de Hoy
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| Familias de las riberas del río Goascorán
se negaron a abandonar sus casas para irse a los refugios municipales.
Foto EDH/Incy Mendoza |
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Ayer por la tarde, luego de un día de incesantes aguaceros, personal
de la Fuerza Naval de El Salvador destacado en La Unión intentó
desplazarse abordo de una embarcación hacia las comunidades que,
de acuerdo con informes del Comité de Emergencia Departamental
podrían estar siendo afectadas por inundaciones.
El viaje se frustró a medio camino, debido a que la marea había
bajado y al bote le fue imposible llegar hasta la zona.
Los pobladores de la zona de Barrancones, municipio de Pasaquina, le
informaban vía teléfono al alcalde, Odir Ramírez,
que el río Goascorán se había salido de lo normal
y que ya estaba haciendo estragos en varias viviendas y en sus pertenencias.
En la comunidad Candelaria, el agua ya había ingresado a por lo
menos 30 viviendas.
En el sector no paró de llover durante toda la tarde y prosiguió
por la noche.
Roberto Jiménez, poblador de Pasaquina, comentó que otros
de los sitios que estaban sufriendo daños por el agua eran El Naranjo
y la Rompición.
Ramírez indicó que de continuar la situación así
podrían registrarse grandes emergencias.
Por el momento, seguiremos pendientes del comportamiento del caudal,
dijo.
Hasta las 8:00 de la noche de ayer, las personas que habitan estas zonas
se negaban a salir de sus viviendas y trasladarse hasta albergues que
ya tienen preparados las autoridades.
Hoy se visitarán los sitios y se constatarán los daños,
apuntó el edil.
Vigilan afluentes por el temor a desbordamientos
Informes del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) indican
que se mantiene la alerta naranja y que personal de esta dependencia monitorea
permanente el nivel de agua de los afluentes de todo el país, debido
al aumento de precipitaciones.
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| Agentes inspeccionan el aumento de los caudales.
Foto EDH/Yanci Pérez |
El peligro es latente. Las familias que viven en las zonas de alto riesgo
están expuestas a ser arrastradas por las fuertes corrientes de
los ríos.
El Comité de Emergencia Departamental de San Miguel, en coordinación
con pobladores y la policía, ha realizado recorridos por los sitios
que son más propensos a deslizamientos de tierra o inundaciones.
Al mediodía de ayer, ya se decía que había caído
11.5 milímetros de lluvia sobre la ciudad.
Hasta las 6:30 de la tarde, el nivel de agua en el río Grande no
sobrepasaba los límites establecidos.
Sólo se informaba de un incremento de cinco milímetros más.
El coronel Orlando Valle, de la 3a. Brigada de Infantería, dijo
que hay personal vigilante las 24 horas.
El Comité de Emergencia local se mantiene a la expectativa de lo
que suceda para que los centros educativos del departamento puedan ser
utilizados como albergues.

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