 |
| Abandono. Un hombre camina frente al edificio,
ubicado en la 3a. Calle Poniente. . Foto EDH/Julio
Mejia |
Julio Mejía
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
En completo olvido. Así se encuentra el edificio del ex cine Jiboa
de San Vicente, un local en que por muchos años se desarrollaron
actividades culturales, sociales y de esparcimiento.
Al igual que otros edificios importantes de la ciudad, el inmueble sufrió
severos daños tras el terremoto del 13 de febrero de 2001.
Antes, los movimientos telúricos que sacudieron este departamento
a finales de 1998, ya habían provocado algunos deterioros.
El Palacio Municipal, la torre del Parque José Simeón Cañas,
fueron las otras obras arquitectónicas que también resultaron
averiadas por ambas actividades sísmicas.
El primero fue demolido para evitar más desgracias, pero aún
se mantienen las bases en pie. Mientras que el edificio más alto
(la torre) estuvo a punto de ser reparado por el Gobierno español.
Pero el concejo presidido por el ex alcalde Tirso Sermeño dejó
escapar el proyecto.
Muchos profesionales recuerdan con nostalgia que en el ex cine recibieron
sus investiduras académicas. Pero los sismos acabaron con su diseño
arquitectónico, del cual sólo quedan algunos vestigios.
Ahora es un refugio de vagabundos.
Desconocen valor
Pese a su riqueza, pocos son los vicentinos que conocen la historia de
esta joya arquitectónica, cuya fachada y sus interiores estaban
adornados por murales elaborados por reconocidos pintores del departamento.
Ni siquiera los que velan por el rescate cultural, saben apreciar su valor
histórico.
Aquí no tengo información sobre el teatro. Quizá
la alcaldía sepa de eso, aseveró la directora de la
Casa de la Cultura, Gloria de Chacón.
Mientras que el edil Rafael Calderón, está consciente del
valor cultural del inmueble. Servía para la elección
de la reina de las fiestas patronales (cuya fecha principal es el 1o.
de noviembre en honor a todos los santos), expresó el munícipe.
Agregó que actualmente hay una carpeta para ejecutar la restauración
total.
Pero esos datos, de cuanto se invertiría y otros detalles
los daremos a conocer el próximo mes, adelantó el
alcalde.
Según datos proporcionados por la comuna, el edificio le fue entregado
en comodato para 25 años.
El traspaso se hizo el 10 de noviembre de 1995 por parte del Circuito
de Teatros Nacionales, dependencia del extinto Ministerio del Interior
(ahora Ministerio de Gobernación), que administraba el lugar cuando
se exhibían películas y demás espectáculos
públicos.
Ojalá que se haga realidad esa obra. Lástima que un
sitio con tantos recuerdos esté en ruinas, sostuvo Miguel
Barahona, residente en las cercanías del Templo El Pilar, otra
joya arquitectónica que también sufrió daños.
No tiene un valor cultural
La directora del Área de Sitios y Monumentos del Consejo Nacional
para la Cultura y el Arte (Concultura), arquitecta Irma Flores, sostiene
que el Teatro Jiboa no está contemplado como un bien cultural.
Afirma, que sólo son tres los teatros nacionales que ellos administran:
los de Santa Ana, Sonsonate y el de San Salvador.
Posterior a los terremotos, el Gobierno encargó a Concultura la
restauración de las obras que sufrieron daños.
Pero sólo se incluyeron aquellas que llenaban los requisitos de
monumentos históricos.
Una exigencia era que fueran edificiosverdaderamente antiguos.
Ese inmueble no tiene ningún valor cultural, pues data de
los años sesenta, aclaró la funcionaria.

|