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| Correntada. Lodo y piedras sorprendieron a varias
personas que se encontraban en las faldas del volcán. Foto
EDH / Lissette Lemus |
Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Sólo unas horas antes de la erupción de ceniza, cerca
de 30 familias del cantón Palo Campana se negaron a evacuar la
zona.
La relativa tranquilidad que se vivía en una de las
zonas pobladas más próximas al volcán de Santa Ana
fue el motivo que les hizo cambiar de opinión, y a los camiones
de la alcaldía, dispuestos para tal fin, volverse vacíos.
Esa quietud terminó ayer, minutos después de las 8:00, y
con ella la vida de, al menos, dos personas del mismo lugar.
José Guevara, de 28 años, y Óscar Guerrero, de 32,
murieron soterrados por la correntada de lodo, piedra y agua desprendida
de las entrañas del Ilamatepec. Ese tipo de materiales que Venancio
Henríquez, experto de la Universidad de El Salvador, denomina preexistentes
y que son los que están dentro del volcán.
Trabajadores de las tierras empinadas sobre las que se asistan sus casas,
estaban ya en las faenas cuando les sobrevinieron los temblores, primero,
y luego, la furia de la naturaleza.
En cuestión de minutos, toda la zona se tiñó de marrón,
mientras una capa de ceniza le daba tonos más claros.
Miembros de Comandos de Salvamento, los primeros que se hicieron presente
en la zona, relataron que ambos trabajaban en dos fincas cercanas.
El miedo a perder el trabajo, y quizás no tanto la susodicha tranquilidad
de la zona, cuentan los socorristas, era la razón por la cual estaban
en sus labores.
El difícil acceso al lugar, dificultado por la capa de hasta 10
centímetros de ceniza, impedía el acceso de maquinaria y
personal preparado para recuperar los cuerpos.
A las 4:00 p.m., un equipo de bomberos, al parecer con perros adiestrados,
y varios socorristas se abría espacio en dirección a la
zona. Se desconoce si llegaron hasta el lugar del accidente y, si así
fuere, si lograron rescatar los cuerpos.
Las autoridades, quienes confirmaron la muerte de estas dos personas,
también hablan de tres personas desaparecidas en otros puntos de
la ladera.
Dos de ellos son los hermanos Armando y Mario Tobar, de 25 y 28 años
respectivamente. De la otra persona se desconoce su identidad.
Suspenden clases hasta nuevo aviso
- Autoridades de Educación anunciaron la suspensión de clases
para
la próxima semana en 52 escuelas situadas en las zonas de alto
riesgo.
- También en siete habilitadas como albergues.
Pertenecen a Sonsonate, Santa Ana y Ahuachapán.
- En un comunicado del Ministerio de Educación se informa que las
clases estarán suspendidas mientras dure la alerta
roja. Los maestros y alumnos no deberán presentarse hasta nuevo
aviso.

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