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Ayuda. Empleados municipales construyen las viviendas para los
afectados de las tormentas. Foto: EDH
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Regina Miranda
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Para los habitantes de la comunidad Adesco Roma, al sur de la capital,
la calma llegó después de varios días de tormenta.
Las 14 familias cuyas casas quedaron soterradas por un alud de tierra
ya cuentan con habitaciones provisionales.
Las champas que tienen un promedio de 360 metros de largo y 330 de largo,
se han convertido en sus nuevas viviendas, que, según las autoridades
municipales, serán provisionales.
Los cuartos han sido construidos en el lugar donde se edificaría
la casa comunal y una cancha de fútbol para beneficio de los residentes.
También cuentan con conexión para la energía eléctrica.
Trabajos
Si bien Matilde Marroquín, de 74 años, se encuentra en un
lugar seguro, no deja de sentir desconsuelo al saber que la casa que compró
con mucho esfuerzo puede ser soterrada completamente, en cualquier momento,
por el alud de tierra.
Nos sentimos abatidos por nuestras casitas. Nadie quiere irse de
aquí, dijo Matilde, a quien se le percibe su pena en sus
ojos.
El Distrito Cuatro de la alcaldía ha construido las 14 champas
a un monto de 10 mil dólares.
Aún faltan unas cinco champas que entregar, por lo que la solidaridad
entre los vecinos se ha hecho evidente.
Una hermana de la religión me está dando lugar donde
quedarme, también para lavar la ropa, manifestó Antonia
Durán, de 67 años.
Cristina Hernández, directora del Distrito Cuatro, manifestó
que se han reunido con representantes del Ministerio de Obras Públicas,
con el objetivo de definir las obras que se deben realizar en esa comunidad.
Los habitantes de la Adesco Roma hacen un llamado a las autoridades competentes
para la construcción de un muro de contención y así
evitar que sus casas sean sepultadas por completo por la tierra.

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