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| Entusiasta. Óscar Bonilla, presidente
del CNSP y Silvia Aguilar entregan el diploma a uno de los favorecidos.
Foto EDH/Marlon Beltran |
Marlon Beltrán
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Fue un paso difícil para dejar un pasado lleno de problemas. Pero
ahora un grupo de ex pandilleros han logrado ver los frutos de ese esfuerzo.
Al menos veinte ex integrantes de la Mara Salvatrucha quienes participaron
en un proyecto de rehabilitación y reinserción a la sociedad
ejecutado por el Consejo Nacional de Seguridad Pública (CNSP),
recibieron ayer su respectivos diplomas en la granja escuela de Izalco,
donde fueron capacitados en diversas áreas.
Asistieron tanto familiares como las autoridades locales y departamentales.
Solvencia
para optar por empleo
- Además del diploma, los jóvenes también recibieron
su respectiva solvencia policial.
- A cada uno le entregaron 105 dólares, parte de las ganancias
producidas con la venta de los productos cultivados en la granja escuela.
- El resto de los fondos será empleado para dar mantenimiento
y dar continuidad al proyecto.
-Al principio todos teníamos nuestras dudas, pero hoy
hemos logrado convertirnos en personas de provecho, dijo uno
de los beneficiados.
- El presidente del Consejo Nacional de Seguridad Pública,
Óscar Bonilla, informó que algunos de ellos ya tienen
un empleo asegurado. |
Fueron testigos además el secretario de la Juventud, César
Funes y los viceministros de Gobernación, Silvia Aguilar, de Agricultura
Emilio Suady, y representantes de los gobiernos de España y Corea,
que también han apoyado este plan que busca reducir la delincuencia.
Ellos han concluido de forma satisfactoria su rehabilitación.
Ahora reciben el resultado de su esmero durante los seis meses que duró
la capacitación, expresó Óscar Bonilla, presidente
del CNSP.
El proyecto se inició el 14 de marzo del presente año. El
grupo forma parte de la primera promoción, agregó Bonilla.
Reinserción
Los graduados son jóvenes entre los 16 y 25 años de edad,
quienes creyeron en esta iniciativa gubernamental que buscaba convertirlos
en personas útiles para la sociedad.
Ellos fueron capacitados en la crianza de conejos y aves y el cultivo
de flores y hortalizas y otras áreas agrícolas.
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| Crianza. También aprendieron a criar
pollos de engorde. Foto EDH/ archivo |
La mayoría procede de los municipios de Armenia, Sonzacate, Acajutla,
Nahuizalco y Sonsonate.
Un comité multidisciplinario del centro de aprendizaje escogió
a aquellos que cumplían con los requisitos, pero sobre todo la
voluntad para reinsertarse a la vida productiva del país.
Los ex mareros acudieron de lunes a viernes al sitio durante todo el semestre.
Mientras que los fines de semana aprovechaban las estancia con sus familiares
para compartir sus experiencias.
Los muchachos también recibieron clases y orientación psicológica
y formación técnica para estar listos para aplicar a un
empleo y, en el mejor de los casos, emprender sus propios negocios, explicaron.

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