 |
| Nueva Israel. La quebrada La Lechuza acabó
con decenas de las casas de este sector. Un residente intenta limpiar
el techo de su hogar, que quedó deteriorado por la basura de
la creciente. Foto EDH/Arturo
Silva |
Lorena Baires
El
Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El tiempo para llorar ya pasó. Ahora las lágrimas se han
transformado en un espeso sudor que corre por la frente de las decenas
de personas que intentan rescatar las pocas cosas que la quebrada La Lechuza
no les destruyó.
El escenario es la colonia Nueva Israel, al sur poniente de la ciudad.
Siempre ha sido un lugar precario, insalubre y muy peligroso. Pero ayer
por la mañana, todos tenían algo que perder.
El olor a podredumbre se mezclaba con las imágenes de aquéllos
cuerpos sudados que en sus espaldas sacaban del lodo sus pertenencias.
Uno de ellos fue Felipe Flores, que vive en el sector Quiroa.
Todo se lo llevó el agua, en cinco minutos mi casa se llenó
de un agua espumosa y hedionda. Traía ladrillos partidos, ramas,
piedras y no sé qué otras cosas. Lo perdí casi todo,
se lamentó Flores.
 |
| Calle el progreso. Personal del MOP ya trabaja
en la reparación del hoyo formado en medio de la vía.
Los trabajos tardarán un par de días.
|
 |
| Barrio Candelaria. Cuadrillas de la alcaldía
y Obras Públicas limpiaron las calles de los barrios La Vega,
Candelaria y Modelo. |
 |
Feria internacional. Obreros de la comuna se
encargaron de retirar las ramas, lodo y piedras que obstruyeron la
quebrada El Piro, en Santa Tecla.
Fotos EDH/Arturo Silva
|
Cuando escuchó el ruido de la creciente, lo único que logró
subir (a otro nivel de la casa) fue la refrigeradora y el televisor.
Los reducidos pasajes de esa gran comunidad estaban anegados. Según
datos de la alcaldía, allí habitan aproximadamente tres
mil familias de cinco personas cada una.
La fuerza de La Lechuza destruyó las paredes, rompió vidrios,
arrastró cocinas y echó a perder una vida de sacrificio,
repetía Mario Pérez, del pasaje San Antonio.
Hacía pocas semanas, sus padres habían invertido en remodelar
la pequeña casa. Compraron pintura nueva, hicieron una ventana
en la entrada y reforzaron las paredes. El brillo que tuvo, la opacó
la quebrada.
Mi papá no ha entrado a ver cómo quedó, pero
estoy seguro que no lo soportará, reflexionó Pérez.
En las paredes de cada pasillo quedó la sombra gris de la corriente,
en los techos de las viviendas se observan las ramas arrastradas.
Francisco Coreas tiene 72 años y 60 de vivir dentro de la Nueva
Israel. Sus profundos ojos azules se pierden en el terreno donde serpentea
La Lechuza. Nunca había pasado algo así, dijo.
Aparte de sentir miedo y tristeza por lo ocurrido, su mente lúcida
analiza el futuro cercano.
Esta gente que no quiere irse corren el riesgo de que, en la próxima,
se los lleve la corriente.
Eso es peor, estamos a tiempo de prevenirlo, agrega.
Algunas familias están en los albergues, pero aseguran que cuando
las tormentas mermen, volverán a habitar esas tierras débiles,
precarias e inseguras. Los más esperanzados miran al cielo y dicen:
ya no va a llover así.
 |
| Las Palmas.Una familia afectada limpia su vivienda,
la cual quedó completamente inhabitable.
Foto EDH/Mauricio Castro |
Desolación en la Comunidad Las Palmas
La tormenta del lunes por la tarde ocasionó estragos en la Comunidad
Las Palmas, en la zona San Benito, en donde ayer se podía contemplar
un panorama desolador.
No era una quebrada, ni un río, era un mar, dijo Francisco
Alexander Fuentes, de 12 años, quien fue testigo de la destrucción
que causó la furiosa corriente de la Quebrada La Mascota.
Ahora siente miedo cuando el cielo se torna gris, porque teme que se repita
la dantesca escena que arrastró todos los bienes materiales de
sus vecinos.
Las casas se inundaron hasta el nivel del techo y cuando el agua bajó
no había más que lodo y objetos inservibles.
Algunas viviendas tendrán que ser declaradas inhabitables, debido
a que sufrieron daños estructurales, que van desde pisos y techos
quebrados hasta paredes con grandes boquetes.
 |
| Nueva Israel. La quebrada La Lechuza acabó
con decenas de las casas de este sector. Un residente intenta limpiar
el techo de su hogar, que quedó deteriorado por la basura de
la creciente. Foto EDH/Arturo
Silva |
Los afectados aseguran que ni durmieron, sacando los muebles menos dañados
y la ropa que no se llevó el caudal.
En los patios había montañas de objetos arruinados, electrodomésticos,
colchones, sillones.
Las familias lo perdieron todo, hasta importantes documentos.
Dina Ramírez, una de las afectadas, decidió ponerse a lavar
la ropa lodosa de sus hijos, antes de esperar asistencia.
Muchos habitantes dicen que han perdido la confianza en las instituciones
de ayuda.
El alcalde capitalino Carlos Rivas Zamora visitó la comunidad para
evaluar la dimensión de los daños.
Alcaldes piden que se preste para drenajes
Los alcaldes de San Salvador, Mejicanos y Nejapa presentaron ayer a la
Asamblea Legislativa una solicitud para que se evalúen cuanto antes
las alternativas para obtener fondos y resolver el problema de los drenajes.
 |
| Barrio La Vega. Las labores de limpieza continuaron
ayer en la zona. Foto
EDH/Mauricio Castro |
En la misiva solicitan que en el presupuesto del 2006 se incluya una
partida para comenzar a ejecutar la limpieza y reparación de los
drenajes.
Además indican que para una solución a largo plazo y definitiva
es necesario que el país adquiera un préstamo con el que
se pueda financiar los 279 millones de dólares para reparar todo
el sistema, como lo detalla un estudio realizado por la firma consultora
Swueco Internacional.
El edil capitalino Carlos Rivas Zamora sostuvo que es un problema que
compete a toda la nación.
Los afectados ya no sólo son las familias pobres, sino también
las clases medias, añadió el alcalde al referirse
a los estragos que causaron las lluvias el pasado lunes en las colonias
San Benito y la Escalón.
El edil capitalino, carlos rivas zamora, afirma que no cuenta con fondos
para reubicar a todas las familias que estÁn en zonas de riesgo.
Sólo puede, por el momento, darles auxilio, mientras pasa la época
lluviosa que afecta al país.
Todos
coinciden en evacuar
Algunos residentes de las zonas de riesgo se resisten a dejar sus
débiles viviendas. |
Carolina
Recinos
Gerente General Alcaldía capitalina
Diagnóstico de daños
Haremos la evaluación de las condiciones familiares y
de las obras de mitigación que se necesitan. Tenemos que pensar
en las obras a
futuro como bóvedas |
Cristina
Hernández
Directora del Distrito Cuatro
Zonas inhabitables
La Colonia Nueva Israel ya fue declarada inhabitable por la
alcaldía. Buscamos un lugar dónde reubicarlos y que
puedan instalar sus viviendas de nuevo |
Francisco Coreas
Habitante de Nueva Israel
No quieren evacuar
Hay gente en la Israel que no se quiere ir, a pesar de que la
quebrada nos puede arrastrar. Aquí debemos tomar otras medidas,
no
se puede seguir aquí |

|