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El
Diario de Hoy
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Desde hace años, los diversos sectores económicos vienen
planteando la idea de crear un mecanismo que permita que las remesas familiares
no se destinen exclusivamente al consumo, sino que puedan ser invertidas
en actividades productivas.
La idea como tal no terminaba de cuajar en el colectivo, pero a raíz
de un congreso de remesas mundial, celebrado en Washington DC hace mes
y medio, autoridades del Banco Central de Reserva (BCR), el Fondo Social
para la Vivienda y el Viceministerio de Vivienda, entre otros, se enteraron
de que otros países llevan la delantera en el manejo de dichos
fondos y que El Salvador está perdiendo una oportunidad de oro
en ese terreno.
Es por eso que se ha comenzado a elaborar el primer esbozo para desarrollar
una estrategia que contribuya a que ese dinero sea destinado a la compra
de vivienda, el establecimiento de negocios o cualquier otro tipo de actividad
productiva.
Estadísticas
del rubro
- Algunos datos interesantes sobre este fenómeno son:
-Las remesas representan el 16% del PIB.
- Según el PNUD, los flujos familiares han contribuido a sacar
de la pobreza al 6% de la población.
- ANEP sostiene que se deben crear mecanismos para incentivar a que
las remesas se ocupen en la adquisición de una vivienda, financiar
proyectos de las pymes o en estructuras de carácter social
en los municipios.
- Se estima que el 23% de los salvadoreños, unos 1.5 millones
de personas reciben remesas.
- En Ecuador, algunos bancos no cobran comisión por estos flujos
con el propósito de bancarizar a los usuarios del
sistema financiero. |
Por el momento, los funcionarios sólo han platicado del tema en
un par de oportunidades, pero se prevé que en dos o tres meses
tendrán un primer borrador del proyecto ya elaborado.
Héctor Ruiz Maida, director propietario del Banco Central de Reserva
(BCR), apuntó que naciones como Ecuador, Portugal, España
y México, por citar algunas, han implementado métodos efectivos
de aprovechamiento para este tipo de divisas, lo cual ha contribuido a
dinamizar la economía de esos países.
Cónclave
En el interín, ya se tiene en mente convocar a personeros de la
Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), la Cámara
Salvadoreña de la Industria de la Construcción (Casalco),
Cámara de Comercio y a cualquier otro gremio que aporte sustancialmente
al tema.
El director bancario explicó que la temática se retomará
en esta semana para ver si arman un paquete definitivo que será
presentado al Ejecutivo.
Por ejemplo, dijo, dentro de la Política de Vivienda, lanzada en
junio pasado, se buscaba fomentar un incentivo al ahorro, de modo que,
si una persona ahorrara mil dólares, el Gobierno podía entregarle
el mismo monto para que cubra la prima de la vivienda.
Tenemos todo un material que lo único que necesitamos es
orquestarlo para que salga un nuevo producto y los salvadoreños
en Estados Unidos lo puedan aprovechar. Más ahora que tenemos una
viceministra de Relaciones Exteriores y varios consulados.
Maida calcula que si sólo el 10 por ciento de los salvadoreños
que residen en Norteamérica quisieran una vivienda, no se podría
abastecer esa demanda, porque representaría una solicitud de 200,000
casas, y en el país anualmente únicamente se construyen
20,000.
Enfatizó que la experiencia que más ha llamado la atención
es la mexicana, que ya tiene un contexto armado que direcciona gran parte
de sus remesas a vivienda. En El Salvador ingresaron el año pasado
2,500 millones de dólares en remesas, las que, según el
empresario, no están siendo aprovechadas.
Este es un llamado para las autoridades porque nosotros como sector
privado las hemos incluido en nuestra política industrial y de
vivienda, pero todavía no logramos trabajar en serio en esa parte.
Por si fuera poco, recalcó, los bancos estadounidenses ya se dieron
cuenta del potencial que representan esas remesas y han comenzado a ofrecer
créditos a los compatriotas en la Unión Americana, independientemente
de su situación legal.

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