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Temores. Los huracanes han puesto presión al mercado, especialmente
porque Estados Unidos se prepara para entrar al invierno y se teme
la escasez de productos refinados. Fotos EDH
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Nueva York
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Los precios del petróleo subieron ayer a cerca de 66 dólares
el barril, debido a los temores de que la producción de crudo en
el Golfo de México pueda tener inconvenientes para recuperarse,
tras el paso del huracán Rita.
Los operadores también estaban preocupados, debido a que las refinerías
ubicadas en la costa de Texas y Luisiana, donde los vientos de Rita golpearon
con más fuerza, podrían permanecer fuera de servicio por
varias semanas.
Esto se suma al prolongado cierre del cinco por ciento de la capacidad
de refinación de Estados Unidos, que fue interrumpida el mes pasado
luego de Katrina.
Fuerte
impacto por los huracanes
- Alrededor del 25% de la capacidad de refinación
de crudo de Estados Unidos, equivalente a unos 4.4 millones de barriles
por día, está detenida.
- Este monto incluye cerca de 3.5 millones de barriles de la producción
de las refinerías que fue cerrado por el Rita y cerca de 880
mil barriles adicionales que siguen paralizados por el Katrina.
- La agencia gubernamental que administra la explotación petrolífera
en aguas federales, dijo que
el 92.5 por ciento de las plataformas marinas permanecen evacuadas. |
Ambos huracanes mantienen detenida el 25 por ciento de la capacidad de
refinación de crudo de Estados Unidos, lo que equivale a 4.4 millones
de barriles por día, afirmó el Departamento de Energía
de Estados Unidos.
El crudo para entrega en noviembre se disparó 1.63 dólares
y cerró en 65.82 dólares en la Bolsa Mercantil de Nueva
York, recuperándose de las pérdidas registradas en las transacciones
electrónicas del fin de semana, cuando se supo que Rita no afectó
el centro de refinación en Houston.
En Londres, el crudo Brent cerró a 63.93 dólares, con un
alza de 1.49 dólares.
Freno
Los 1.5 millones de barriles que se producen diariamente en el Golfo
de México permanecían interrumpidos por tercer día
consecutivo, después de que Rita afectó al área como
un huracán de categoría cinco con mayor concentración
en las plataformas, aseguró el Servicio de Administración
de Minerales.
Hay un poco de incertidumbre sobre cuán rápido se
reanudará la producción mar adentro, dijo Marshall
Steeves, analista petrolero de Refco Group en Nueva York.
Varias plataformas y torres de perforación quedaron rotas por la
fuerza de la marejada ciclónica, otras permanecían a la
deriva o desaparecidas en el Golfo de México, de acuerdo a la Guardia
Costera de Estados Unidos y comunicados de las compañías
petroleras.
Mientras tanto, más de la mitad de las 15 refinerías que
fueron cerradas por Rita anunciaron sus planes para reanudar las operaciones,
aunque continuaban los temores de que algunas plantas en Port Arthur,
Texas, y en Lake Charles, Luisiana, podrían haber sufrido daños
significativos.
Total y Valero Energy Corp. dijeron que sus refinerías en Port
Arthur podrían permanecer fuera de servicio durante dos a cuatro
semanas. Otras refinerías en el área azotada por el huracán
indicaron que sufrieron daños por los vientos y que no tenían
servicio eléctrico.
Los temores de que el mayor consumidor del mundo pueda afrontar una escasez
de combustibles, en momentos en que se avecina la temporada invernal en
el Hemisferio Norte, ha disparado los precios a niveles que no se registraban
desde 1979, un año después del fin de la revolución
iraní.
Optimismo
El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, aseveró ayer que
pronto será reanudada una cantidad considerable de la capacidad
de refinación interrumpida por los recientes huracanes, aunque
instó a los conductores a conservar gasolina tanto como sea posible.
Todos nos podemos unir para ser mejores conservadores de energía,
las personas deben reconocer que el huracán provocó una
interrupción, detalló Bush.
Estados Unidos es el mayor consumidor de energía del mundo, debido
a que quema unos 20 millones de barriles de crudo diariamente.
Bush agregó que extenderá la suspensión de algunas
leyes contra la contaminación para el diésel y la gasolina,
con el fin de permitir mayores importaciones.
Además, continuará la suspensión de la Ley Jones
para permitir que los tanqueros extranjeros transporten crudo entre los
puertos estadounidenses.
Estas regulaciones fueron suspendidas inicialmente tras el paso de Katrina.
A pesar de la estrechez en el suministro de gasolina, hay suficiente crudo
almacenado para el uso de refinerías estadounidenses, aunque la
producción en el Golfo de México será incierta por
varios días, según un analista del Gobierno. (Reuters)
El mercado local tendrá alzas leves
La semana pasada, las cotizaciones internacionales de los productos
limpios (gasolinas y diésel) sufrieron una nueva racha de alzas.
El promedio Platts arroja un aumento de 55 centavos para la gasolina especial,
de 47 para la regular y de 18 para el diésel, los que sólo
consolidan la tendencia que los derivados del crudo mantienen desde octubre
del año pasado.
Miguel Ángel Pérez, gerente de ventas de Puma El Salvador,
la petrolera que abastece a la mayoría de las estaciones de bandera
blanca del país, consideró que aunque se espera que haya
aumento, se proyecta que no serán de las magnitudes que indica
el promedio internacional.
Mi lectura es que habrá un alza, la industria está
muy golpeada, indicó.
De acuerdo con la Asociación Salvadoreña de Distribuidores
de Productos de Petróleo, el galón de gasolina se cotiza
en promedio en 3.45 y 3.51dólares, mientras que el costo del diésel
va de los 2.83 a 2.89.

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