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Reacomodan en habitación de PNC a Orellana

El ex gerente de la Anda se desplaza en la pequeña oficina de servicio. Afuera, es resguardado por dos agentes de Finanzas


Publicada 23 de septiembre 2005 , El Diario de Hoy

El ex gerente fue captado ayer en una sala del recinto. Foto EDH/ Mauricio Caceres


Edmee Velásquez
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

El ex gerente general de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Anda), Mario Orellana, fue reacomodado en un recinto contiguo a la comandancia de guardia de la División de Finanzas de la Policía Nacional Civil, según constató ayer El Diario de Hoy.

El ex funcionario, testigo clave de la investigación contra una red de sobornos y fraudes en la entidad paraestatal, luce con sobrepeso, barba blanca y su cabello ligeramente crecido.

Al ser abordado por los periodistas, Orellana dijo que la Fiscalía General le ha ordenado no hablar sobre su caso.

En La División
- En declaraciones anteriores, el subdirector de la policía, Pedro González, dijo que podían darle a Mario Orellana un lugar limpio donde estuviera cómodo, pero que no le podían dar cosas para distraerse como por ejemplo un televisor.
-La jueza pidió además que en el nuevo lugar a Orellana se le permita el ingreso de sus familiares y abogados.
- Fuentes policiales dijeron que el testigo es hipertenso.

Orellana fue llevado a la sede de la División de Finanzas, después que la misma corporación se quejara de que él no cumplía las condiciones del arresto domiciliar en su vivienda.

Las autoridades judiciales tomaron la decisión “para garantizar su seguridad” y la semana anterior dispusieron que saliera de la bartolina en la que fue confinado inicialmente.

El ex gerente ha sido reacomodado en una habitación cercana a la comandancia de guardia.

En el pequeño cuarto, de dos metros cuadrados, Orellana tiene un pupitre, un “cd player” (reproductor de discos compactos), un libro y dos bolsas grandes repletas de comida que le llevan sus familiares.

Orellana tenía el reproductor de compactos en las manos y escuchaba la música por medio de audífonos. Él puede desplazarse por las instalaciones, siempre con restricciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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