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| Comunidad La Paz. Los vecinos creen que en una
próxima tormenta, las viviendas pueden ceder. Foto
EDH/Omar Carbonero |
Lorena Baires
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Los aullidos de desesperación del perro Goofy, despertaron
a Lorena de Zelada, quien reside en la comunidad La Paz, en la 25 Avenida
Sur.
La tormenta del martes por la tarde era recia y decidió que el
perro podía entrar a la casa. Abrió la puerta del patio
y, junto a su hijo menor, contemplaron con horror como la corriente de
la quebrada La Mascota, se llevó a Goofy.
Hicieron vigilia toda la noche y por la mañana, se percataron que
la corriente había minado el terreno. El metro y medio que tenía
de patio se redujo a menos de 30 centímetros.
Como ella, otras 11 viviendas están en la misma condición
de vulnerabilidad. La causa de las inundaciones se la atribuyen a lo reducido
de la bóveda que conduce el caudal de La Mascota.
Fidel Meléndez comentó que los árboles de bambú
que protegían a las casas se fueron en
la correntada y ahora el terreno ha quedado vulnerable.
No sabemos qué hacer porque toda la comunidad es muy pobre
y no tenemos recursos como para hacer un muro u otra obra, relata
Meléndez.
Protección
Hace unos días les visitó la alcaldía capitalina.
Tomaron datos de las familias afectadas y midieron la zona que está
en riesgo. Pero no les dieron mayor esperanza.
Dicen que no hay fondos para construir gaviones o muros, pero que
gestionarán ayuda con otras entidades, dijo De Zelada.
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| Peligro. Cuando la gente pasa por el lugar, la
tierra se mueve. Foto EDH/Omar Carbonero |
Al mismo tiempo que la comuna, una empresa concretera también
les visitó e inspeccionó el terreno.
Los ingenieros de la concretera tomaron medidas y nos dijeron que
iban a consultar si nos podían ayudar a construir las obras de
protección. Esperamos en Dios que ellos sí nos ayuden,
comenta Patricia Guadalupe Ramírez, que debe mantener a sus 13
hijos, que oscilan entre los 18 años y los dos meses.
La comunidad La Paz se fundó en 1955 con unas 25 familias. Hasta
la fecha, las condiciones físicas y el número de familias
se mantiene. Pero la vulnerabilidad de la zona ha aumentado con el paso
del tiempo.
El señor Meléndez dice que hace unos 25 años, el
panorama de las lluvias no era el que viven ahora.
Siempre ha subido el caudal de la quebrada, pero parece que hoy
o llueve más recio o hay más personas que descargan sus
aguas a La Mascota, porque la bóveda ya no da abasto, finalizó.
Las instituciones o personas que estén interesadas en ayudar a
las familias, pueden comunicarse al teléfono 2222-2135.
Cae muro en Colonia Adesco
A las cuatro de la tarde de ayer, el muro que protegía a los residentes
de la Asociación de Desarrollo Comunal (Adesco) Roma, cedió
por las lluvias.
Días antes, el paredón se había caído por
partes y los habitantes pidieron ayuda a la comuna. Sentimos un
gran temblor cuando esa pared se cayó, y todavía se siguen
sintiendo, relató Antonia Adela Durán, que vive frente
al socavón.
El mayor peligro que hay es un poste telefónico que se ha hundido
y amenaza con arrastrar el resto de postes.
Cristina Hernández, jefa del Distrito Cuatro de la Alcaldía
de San Salvador, afirma que ha llamado en varias ocasiones a la compañía
telefónica, pero no le responden.
Nosotros hemos habilitado siete dormitorios para las personas que
están frente al derrumbe, porque tenemos miedo de que por la noche
eso pueda caerse, detalló.
Ayer por la tarde, varias cuadrillas de obreros colocaron plástico
provisional, mientras se hace un diseño de las obras de protección
que se deben realizar.
El ingeniero Nelson Maldonado comentó que será necesario
construir una canaleta paralela para que conduzca el agua lluvia.

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