elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

El Salvador en perspectiva
Las medidas del desarrollo humano

La lucha contra la pobreza y en favor del desarrollo humano son temas que se discuten mucho a dos niveles de la sociedad: en las altas esferas de los gobiernos y entre los pobres.

Publicada 18 de septiembre 2005, El Diario de Hoy

Mario Rosenthal*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Humano (PNUD), que en El Salvador se canaliza por medio de la Procuraduría General de Derechos Humanos, cada año publica un informe en que clasifica la posición relativa de cada país en el desarrollo humano, según ciertas normas que se han establecido como si fueran las calificaciones de exámenes de escolares o universitarios, o puestos ganados en un concurso.

Los países ricos y desarrollados no siempre tienen las calificaciones más altas, porque lo que se mide es el adelanto que se ha logrado desde el último informe sobre las materias que, según sus normas, contribuyen al desarrollo humano, como salud, educación, vivienda y alimentación.

No es de sorprenderse que China (continental no Taiwán) y la India han logrado las más altas calificaciones para 2005, ya que han tenido una mejoría en los campos necesarios para el desarrollo humano, que los países ricos. No sabemos si se sorprenderán nuestros lectores cuando se den cuenta de que El Salvador, en vez de mejorar su clasificación en la materia de desarrollo humano, ha retrocedido, según el informe del PNUD de 2005.

La publicación de los informes sobre el desarrollo humano ha coincidido con la reunión de la Cumbre Milenio 2005, aclamada por la revista The Economist como la máxima reunión de diplomáticos y burócratas de todos los tiempos, convocada para repasar lo logrado en el cumplimento de las metas establecidas en la reunión del Milenio 2000 y discutir las reformas necesarias para aumentar la eficiencia de las Naciones Unidas en su trabajo de mantener la paz y reducir la pobreza extrema.

Una comisión emanada de la Asamblea General de las Naciones Unidas ha logrado un consenso sobre las reformas que recomienda, basada en la experiencia de los últimos cinco años, que será sometida a la Asamblea General. Se anticipa que el documento logrado por el consenso quedará muy lejos de las altas metas originales, por los muchos compromisos necesarios para lograr la aprobación de dos tercios de los miembros que se necesitan para reformar la Carta de la Organización.

No obstante, el representante de los EE.UU. en la ONU, John Bolton, se expresó en el sentido de que si no se lograra todo lo deseado, este consenso por lo menos es un paso adelante. En los próximos días comentaremos sobre las conclusiones a que llegue la reunión del Milenio 2005.

La lucha contra la pobreza y en favor del desarrollo humano son temas que se discuten mucho a dos niveles de la sociedad: en las altas esferas de los gobiernos y entre los pobres. En el fondo, lo que se discute es la responsabilidad de las autoridades hacia las sociedades que dirigen y, por otro lado, los derechos de los pobres. Éstos son conceptos nuevos para la humanidad. No hace mucho que ambos principios se resolvían en la práctica de la misma manera y con la misma palabra: “ninguna”. No existía responsabilidad de las autoridades hacia los pobres y los pobres no tenían derecho alguno.

Todo esto ha cambiado, la responsabilidad de las autoridades hacia los pobres ha sido reconocida a la par de los Diez Mandamientos, y los derechos de los pobres están firmemente establecidos en las leyes de todos los países de la tierra, aunque los cínicos alegan que los cambios son limitados a las teorías utópicas, que sólo existen en la imaginación de los soñadores y no en la práctica que todavía es regida por el poder, sea del dinero o de las armas.

Nosotros somos de la opinión que basta tomar en cuenta que el milenario principio de la no intervención ha sido vulnerado y vuelto obsoleto con las invasiones de los aliados a Afganistán e Iraq, en favor de pueblos indefensos ante gobiernos genocidas, y pensar si esto hubiera sido posible en los casos de Hitler en Alemania y Stalin en la Unión Soviética, hace apenas medio siglo y hoy mismo en los sufridos pueblos de Cuba y Nicaragua, antes de censurar al Milenio 2005 por lo poco en que se han comprometido los participantes.

*Escritor y columnista de El Diario de Hoy.


elsalvador.com WWW