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| Segura. Ileana Murillo aportó en el relevo
400 combinados nadando el estilo mariposa. Foto
EDH/ AP |
Rafael Cárcamo
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Los nadadores nacionales cumplieron una vez más con el pronóstico
y terminaron al tope del medallero con 11 oros, cinco más que el
segundo lugar, Costa Rica, con lo cual se coronaron campeones del área
por tercer año consecutivo.
Considero que vamos a andar entre las 11 y 12 medallas de oro,
había manifestado antes del inicio de la justa, el seleccionador
nacional Óscar Moreno, y al final lo cumplieron.
Liderado por las estelares Ileana Murillo y Pamela Benítez, El
Salvador cerró anoche la última jornada con otra brillante
cosecha de oros (cuatro), de las cuales ellas aportaron una en el plano
individual y ayudaron para ganar una más en el relevo 400 metros
combinado.
Esta fue la prueba más emocionante de la tarde, pues el equipo
cuscatleco (Ileana, Pamela, Mariela Guerra y Claudia Loucel), protagonizó
un feroz duelo por el oro con el equipo de Costa Rica, integrado por Natalia
Gómez, Marianela Quesada, Susan Anchia y Cristi Mora.
En el cierre de los últimos 25 metros, Pamela se robó el
show cuando metió el acelerador a fondo para darle alcance a la
tica Quesada y recuperó los tres segundos de retraso con que había
recibido el relevo.
Fue un final lleno de emoción y como tal fue festejado por los
salvadoreños, con ello se selló en gran forma el triunfo
nacional.
Errores que cuestan oro
Rafael Cárcamo
Panamá impuso ayer su jerarquía sobre El Salvador y le derrotó
fácilmente 9-2 en el juego final efectuado en el parque de pelota
Saturnino Bengoa Urrutia y se coronó campeón del béisbol
de los Juegos del Codicader 2005.
Los salvadoreños tuvieron un prometedor inicio, pues en el primer
episodio el lanzador abridor Nelson Pereira controló a los panameños
y colgó sus dos primeros ponches de los nueve que recetó
a lo largo de los seis episodios que lanzó.
El Salvador logró cerrar la primera entrada con un 0-0 que prometía
mucho. Sin embargo, en el segundo episodio se empezó la debacle
cuscatleca.
Comenzó con un craso error del primera base, Rolando Hernández,
cuando no pudo controlar un roletazo fácil y la bola se fue hasta
el jardín derecho.
Como consecuencia de ello, los canaleros anotaron la primera carrera y
poblaron la primera y segunda base.
Más errores
La novena nacional continuó cometiendo una serie de errores que
los canaleros supieron aprovechar al máximo y los tradujeron en
carreras, mientras tanto los cuscatlecos nunca reaccionaron.
Al final, Panamá ganó y festejó el oro y de paso
ratificó su favoritismo.

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