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| Conducción. S&P sostiene que la reforma
fiscal busca más ingresos para responder a las necesidades
sociales del país. Foto EDH |
El
Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
La clasificadora internacional de riesgo Standard & Poors anunció
ayer que mantendrá la calificación de riesgo soberano de
El Salvador en el largo plazo en BB+, mientras que la calificación
de corto plazo queda sin variación, es decir, en B.
Además, se mantiene la perspectiva estable para las calificaciones
de largo plazo.
De acuerdo con la firma estadounidense, radicada en Nueva York, El Salvador
mantuvo dicha calificación de riesgo debido a un ambiente monetario
estable, un alto flujo de remesas y mejores perspectivas económicas
derivadas de la inminente entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio
(TLC) suscrito con Estados Unidos, en julio pasado.
Dado el escenario político y macroeconómico estable
de El Salvador, si el gobierno puede aprovechar el TLC aumentando su integración
con Estados Unidos y otros países de la región, sus perspectivas
de crecimiento pueden aumentar en el mediano plazo, reveló
el analista de S&P Roberto Sifón Arévalo.
Según la agencia EFE, Standard & Poors mantuvo la calificación
de riesgo para la deuda a largo plazo de El Salvador en el nivel BB+,
la undécima entre las 23 categorías utilizadas por la clasificadora
y el nivel más alto de la deuda considerada sin grado de
inversión o especulativa.
Dolarización
Sifón Arévalo argumenta que la estabilidad monetaria está
basada en la adopción del dólar como moneda de uso corriente
en enero de 2001, al tiempo que las remesas que envían los compatriotas
salvadoreños radicados en el exterior constituyó el 16 por
ciento del PIB en 2004.
Un informe del Banco Central de Reserva (BCR) de este año indica
que las remesas ascendieron a 1,838 millones de dólares en los
primeros ocho meses de 2005. Se estima que para finales de año
las remesas alcancen los 3,000 millones de dólares.
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| Perspectivas. Se prevé que con el TLC,
el país elevará su tasa de crecimiento.Foto
EDH |
Asimismo, S&P revela que existen perspectivas de que mejore la actividad
económica como resultado de la ratificación del TLC con
la Unión Americana.
Dada la estabilidad política y el escenario macroeconómico.
Si el Gobierno capitaliza el TLC y acelera la integración económica
con Estados Unidos y Centroamérica, las perspectivas de crecimiento
mejorarán en el mediano plazo, aseguró.
El informe menciona que, a pesar de que el país implementó
una serie de reformas estructurales en los 90, el crecimiento ha sido
decepcionante, con promedios anuales del 1.9 por ciento, y con un ingreso
per cápita que declinó 0.16 por ciento entre 2000 y 2004.
FMI pide un superávit fiscal
- En agosto pasado, el Fondo Monetario Internacional apuntó que
seguir con el déficit sería peligroso para el país.
- La multilateral reseñó que el país debe batallar
por obtener un superávit del uno por ciento en 2006.
- En 2004, el déficit se situó en 0.7 por ciento con respecto
al PIB, pero corre el riesgo de irse acentuando.
- El FMI también aprovechó para recomendar al fisco que
reduzca la evasión fiscal y que amplíe la base tributaria,
mediante la incorporación del sector informal.
El déficit tenderá a elevarse
En el mismo documento, Standard & Poors recalcó que
el déficit del Gobierno, que en 2004 cerró en 2.7 por ciento
del PIB, está proyectado a incrementarse hasta un tres por ciento
en 2005.
Según la firma internacional, esto es atribuible al aumento de
la inversión pública como resultado de un plan de inversión
que debió ejecutarse en 2004, pero que se postergó por el
retardo de seis meses en la aprobación del presupuesto de ese año.
Además, afecta el costo del pago de pensiones que se se lleva dos
terceras partes del déficit, el cual estará arriba del dos
por ciento en 2006.
Base pequeña
Pese a los esfuerzos por racionalizar las operaciones del gobierno,
la pequeña base impositiva se ha traducido en un déficit
relativamente alto para una economía dolarizada, agregó
el analista.
La agencia explica que el Gobierno logró el aval de un nuevo paquete
impositivo que aumentará la base tributaria en 1.2 por ciento del
PIB. Sin embargo, ese aumento será más que compensado
por un aumento de los pagos de pensiones y la inversión pública,
agregó.

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