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Agencias
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Las pandillas de la Mara Salvatrucha y la 18, que históricamente
han sido rivales, estarían trabajando unidas en Centroamérica
con el apoyo financiero del crimen organizado y el narcotráfico,
dijo en Honduras la nominada al premio Nobel de la Paz 2005, Istmania
Pineda.
Pineda explicó que ambos bandos llegaron a un acuerdo definitivo
en diciembre, luego de negociaciones de casi dos años.
Indicó que la iniciativa nace debido a la aprobación de
varias leyes para perseguir a las pandillas y encarcelar a sus líderes.
Pero el vocero de la Secretaría de Seguridad, comisario Leonel
Sauceda, afirmó que no cree ya que las pandillas son enemigas acérrimas
entre sí, y jamás trabajarían juntas.
Sostuvo que las investigaciones indican que los mareros no están
unidos, se odian y se matan entre ellos.
Pineda detalló que el flagelo de las maras en los países
centroamericanos ha alcanzado niveles altos, sin que las autoridades logren
detenerlas.
Es trágico lo que ocurre en los barrios pobres de las principales
ciudades hondureñas, donde los niños de apenas ocho años
portan fusiles automáticos AK-47 a la vista de todos, agregó.
De acuerdo con las estadísticas policiales, en Centroamérica
existen unos 100,000 pandilleros. En El Salvador los líderes de
las pandilla 18 propusieron una tregua a la Mara Salvatrucha en diciembre
de 2004.
El cabecilla de la 18 Carlos Mojica, alias Viejo Lin, realizó
la propuesta con el fin de que las familias celebraran la Navidad en paz.

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