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Los tres grupos de presión

Pelean por sus intereses. Los países exponen los motivos para organizarse y pedir cambios en el órgano internacional


Publicada 16 de septiembre 2005 , El Diario de Hoy

India. Manmohan Singh, Primer Ministro. Foto EDH/AP

Asamblea de la ONU
Lafitte Fernández
Enviado especial a Nueva York
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Agrandar consejo de seguridad

El G-4

Se trata de un grupo de cuatro países, integrado por Brasil, Alemania, India y Japón, que lanzaron una campaña conjunta para incorporarse como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Japón es la segunda economía más desarrollada del mundo y el segundo mayor contribuyente de la ONU, detrás de Estados Unidos.

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Este país sí acepta que Japón se incorpore a ese Consejo. Alemania usa argumentos parecidos a los de Japón, en el sentido de que se ha convertido en una de las naciones más influyentes del mundo. Alega su peso económico en Europa y sus contribuciones.

La India y Brasil destacan su tamaño, así como su peso demográfico y regional. El Gobierno de El Salvador mantuvo recientes contactos directos con los gobiernos de Japón y Brasil, a los que les manifestó su apoyo para pertenecer al Consejo Permanente de las Naciones Unidas.


 

Fortalecer el multilateralismo

Unidos por el consenso

España. José Luis Rodríguez Zapatero, jefe de Gobierno. Foto EDH/AP

Unas 40 naciones incorporadas a la ONU pertenecen a este grupo. Entre ellas, Italia, España, México y, más cercanamente, Costa Rica.

Estos países consideran que la reforma de las Naciones Unidas no debe centrarse, únicamente, en la ampliación del número de miembros del Consejo de Seguridad.

El objetivo es fortalecer la autoridad de la ONU por medio del multilateralismo y de un pacto, no por la imposición.

Estos países creen que el reto no es sólo la ampliación de ese Consejo, sino también la transparencia y los procedimientos de esta instancia.

Piden que las naciones que formen parte de ese órgano de la ONU no sean escogidas por el tamaño geográfico que tienen o por las contribuciones financieras. Creen que, lo más importante, es la contribución a los principios y valores de las Naciones Unidas.


 

Quieren tener poder de veto

La unidad africana

La componen 53 países, ubicados geográficamente en África.

República de Sudáfrica. Thabo Mbeki, presidente. Foto EDH/AP

Quieren un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Se dice que mantienen la posición menos realista de todos los grupos formados para incidir en las reformas a la Organización.

Incluyen en su propuesta la petición de tener el mismo derecho de veto (como el que tienen ahora los delegados de las cinco potencias nucleares) para los nuevos miembros del Consejo permanente que se formaría como parte de la reforma de la ONU.

Esto último lo rechazan los cinco países que poseen, actualmente, el derecho de veto en las Naciones Unidas y son miembros permanentes (Estados Unidos, Inglaterra, Francia, China y Rusia).

Los países africanos son, usualmente, los más organizados a la hora de votar. Es por eso que han logrado poner a representantes suyos al frente de la Secretaría General. El actual dirigente, Kofi Anann, y el anterior, Boutros Ghali, provienen de naciones del Continente Negro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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