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Asamblea de la ONU
Lafitte Fernández
Enviado especial a Nueva York
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El Presidente Antonio Saca se convertirá hoy en uno de más
de los gobernantes de todo el mundo que intentan rescatar y transformar
a las Naciones Unidas.
Saca viajó ayer, por la tarde, a Nueva York, y participará,
en los próximos dos días, en la mayor cumbre de la historia,
con el propósito de reflotar a la ONU.
El encuentro servirá para celebrar el 60 aniversario de ese organismo
y para revisar el cumplimiento de los Objetivos del Milenio.
Lo más importante es adoptar un documento que recoja las instrucciones
para la reforma integral del sistema de Naciones Unidas.
| Saca
espera cambio |
El
Presidente Antonio Saca partió ayer hacia Nueva York con la
idea de lograr la transformación del ente y la
posibilidad de que haya cambios en el Consejo de Seguridad del mismo.
Creo que hay que seguir insistiendo de aquí a diciembre.
Ojalá que tengamos cambios en el Consejo de Seguridad y aspiramos
a una transformación completa de las Naciones Unidas,
dijo el gobernante tras presidir los actos de Independencia.
Saca disertará hoy ante la Asamblea General y su tema central
será los Objetivos del Milenio, los cuales el país tiene
probabilidades de cumplir antes de que llegue el plazo previsto, según
el Ejecutivo.
Esa meta consiste, básicamente, en reducir los índices
de pobreza de naciones en vías de desarrollo.
Además, el líder salvadoreño hablará ante
el mundo sobre su Plan de Reducción de Pobreza.
Después viajará a Virginia y a la Universidad de Chicago,
en Illinois. |
Bush
pidió permiso para ir al baño
Los grandes hombres de Estado también tienen sus
necesidades. Durante la reunión del Consejo de Seguridad de
la ONU el pasado miércoles, en Nueva York, el Presidente George
W. Bush, pidió permiso para ir al baño a su secretaria
de Estado, Condoleezza Rice. Creo que necesitaría un
descanso para ir al baño, ¿es posible?, escribió
Bush en una nota que fue captada por un fotógrafo de Reuters.
Se desconoce si le dieron permiso. |
Saca pronunciará un discurso para fijar la posición salvadoreña
ante los retos del mundo y de la política exterior de su país.
Su presencia en Nueva York lo obligará a encontrarse a la mayoría
de los líderes del mundo, que concentrarán a sus diplomáticos
en la discusión de dar un nuevo vigor a la ONU.
El objetivo
Los ojos de la reforma estarán en el Consejo de Seguridad, órgano
ejecutivo cuyas decisiones son vinculantes.
Es la única instancia que puede imponer sanciones y decidir sobre
la guerra y la paz.
Una de las principales batallas en la ONU se origina en el deseo de desterrar
de las decisiones principales del Consejo permanente a quienes algunos
llaman como los miembros aristocráticos.
Se trata de Estados Unidos, Inglaterra, Francia, China, Rusia que, después
de la Segunda Guerra mundial, se convirtieron en miembros permanentes
del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, con derecho a vetar todo
lo que no sea de su agrado.
El mundo no estaría empeñado en quitar a esos países
de ese consejo, sino que se quiere que, como parte de la reforma, se amplíe
el número de sus miembros y se cambien las reglas del veto.
Existen tres propuestas para reformar el Consejo. Una la hace el llamado
G-4 (Brasil, India, Japón y Alemania).
Otra recomendación nace de 53 países miembros de la Unión
Africana.
Finalmente, la tercera iniciativa se origina en otro grupo que se denomina
Unidos por el consenso que agrupa a países como México,
Italia y España.
Casi todas ellas se sazonan con cambios en el Consejo de Seguridad. El
problema es que necesitan la aprobación de dos tercios de los miembros
(128 países).
Después, el Consejo de Seguridad actual debe dar el visto bueno
y que los aristocráticos no veten las transformaciones
propuestas.
La propuesta con la que, en las últimas semanas, ha estado más
cerca El Salvador es la que plantea el G-4.
Esta significa que Brasil (en representación de América
Latina), Japón, Alemania e India sean miembros permanentes del
Consejo.
Tres hechos marcaron la política exterior salvadoreña en
los últimos días. Primero, el gobierno de Saca apoyó,
en Tokio, el ingreso de Japón, junto con los otros cinco países
centroamericanos.
Hace apenas dos días, el Presidente brasileño, Luiz Inácio
Lula da Silva, le pidió apoyo al país y a las
restantes naciones de la región.
Saca también mencionó que se apoyaría a Brasil, después
de una reunión que sostuvo con Lula en Guatemala.
Pero las cosas no están definidas. Ni siquiera la postura salvadoreña.
Si bien se pretende elevar de 15 a 24 el número de miembros del
Consejo de Seguridad, todavía no existe consenso sobre si el crecimiento
debe centrarse en los miembros permanentes.
El asunto del veto no está definido.
Tampoco si los miembros no permanentes deben permanecer en los cargos
dos o cuatro años.
En fin, el Presidente Saca está desde ayer en Nueva York, junto
a los principales líderes del mundo, tratando de sacar una tarea
que, posiblemente, podría comenzar a definirse después de
diciembre próximo.

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