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La cumbre más grande

Reforma. Desde el miércoles se reúnen en Nueva York los líderes del mundo para tratar de modificar el sistema de Naciones Unidas


Publicada 16 de septiembre 2005 , El Diario de Hoy


Asamblea de la ONU
Lafitte Fernández
Enviado especial a Nueva York
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

El Presidente Antonio Saca se convertirá hoy en uno de más de los gobernantes de todo el mundo que intentan rescatar y transformar a las Naciones Unidas.

Saca viajó ayer, por la tarde, a Nueva York, y participará, en los próximos dos días, en la mayor cumbre de la historia, con el propósito de reflotar a la ONU.

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El encuentro servirá para celebrar el 60 aniversario de ese organismo y para revisar el cumplimiento de los Objetivos del Milenio.

Lo más importante es adoptar un documento que recoja las instrucciones para la reforma integral del sistema de Naciones Unidas.

Saca espera cambio
El Presidente Antonio Saca partió ayer hacia Nueva York con la idea de lograr “la transformación” del ente y la posibilidad de que haya cambios en el Consejo de Seguridad del mismo.
“Creo que hay que seguir insistiendo de aquí a diciembre. Ojalá que tengamos cambios en el Consejo de Seguridad y aspiramos a una transformación completa de las Naciones Unidas”, dijo el gobernante tras presidir los actos de Independencia.
Saca disertará hoy ante la Asamblea General y su tema central será los Objetivos del Milenio, los cuales el país tiene probabilidades de cumplir antes de que llegue el plazo previsto, según el Ejecutivo.
Esa meta consiste, básicamente, en reducir los índices de pobreza de naciones en vías de desarrollo.
Además, el líder salvadoreño hablará ante el mundo sobre su Plan de Reducción de Pobreza.
Después viajará a Virginia y a la Universidad de Chicago, en Illinois.
Bush pidió permiso para ir al baño
Los grandes hombres de Estado también tienen sus
necesidades. Durante la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU el pasado miércoles, en Nueva York, el Presidente George W. Bush, pidió permiso para ir al baño a su secretaria de Estado, Condoleezza Rice. “Creo que necesitaría un descanso para ir al baño, ¿es posible?”, escribió Bush en una nota que fue captada por un fotógrafo de Reuters. Se desconoce si le dieron permiso.

Saca pronunciará un discurso para fijar la posición salvadoreña ante los retos del mundo y de la política exterior de su país.

Su presencia en Nueva York lo obligará a encontrarse a la mayoría de los líderes del mundo, que concentrarán a sus diplomáticos en la discusión de dar un nuevo vigor a la ONU.

El objetivo

Los ojos de la reforma estarán en el Consejo de Seguridad, órgano ejecutivo cuyas decisiones son vinculantes.

Es la única instancia que puede imponer sanciones y decidir sobre la guerra y la paz.

Una de las principales batallas en la ONU se origina en el deseo de desterrar de las decisiones principales del Consejo permanente a quienes algunos llaman como los miembros “aristocráticos”.

Se trata de Estados Unidos, Inglaterra, Francia, China, Rusia que, después de la Segunda Guerra mundial, se convirtieron en miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, con derecho a vetar todo lo que no sea de su agrado.

El mundo no estaría empeñado en quitar a esos países de ese consejo, sino que se quiere que, como parte de la reforma, se amplíe el número de sus miembros y se cambien las reglas del veto.

Existen tres propuestas para reformar el Consejo. Una la hace el llamado G-4 (Brasil, India, Japón y Alemania).

Otra recomendación nace de 53 países miembros de la Unión Africana.
Finalmente, la tercera iniciativa se origina en otro grupo que se denomina “Unidos por el consenso” que agrupa a países como México, Italia y España.

Casi todas ellas se sazonan con cambios en el Consejo de Seguridad. El problema es que necesitan la aprobación de dos tercios de los miembros (128 países).

Después, el Consejo de Seguridad actual debe dar el visto bueno y que los “aristocráticos” no veten las transformaciones propuestas.

La propuesta con la que, en las últimas semanas, ha estado más cerca El Salvador es la que plantea el G-4.

Esta significa que Brasil (en representación de América Latina), Japón, Alemania e India sean miembros permanentes del Consejo.

Tres hechos marcaron la política exterior salvadoreña en los últimos días. Primero, el gobierno de Saca apoyó, en Tokio, el ingreso de Japón, junto con los otros cinco países centroamericanos.

Hace apenas dos días, el Presidente brasileño, Luiz Inácio “Lula” da Silva, le pidió apoyo al país y a las restantes naciones de la región.

Saca también mencionó que se apoyaría a Brasil, después de una reunión que sostuvo con Lula en Guatemala.

Pero las cosas no están definidas. Ni siquiera la postura salvadoreña. Si bien se pretende elevar de 15 a 24 el número de miembros del Consejo de Seguridad, todavía no existe consenso sobre si el crecimiento debe centrarse en los miembros permanentes.

El asunto del veto no está definido.

Tampoco si los miembros no permanentes deben permanecer en los cargos dos o cuatro años.

En fin, el Presidente Saca está desde ayer en Nueva York, junto a los principales líderes del mundo, tratando de sacar una tarea que, posiblemente, podría comenzar a definirse después de diciembre próximo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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