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La Nota del Día
El alumno, en Texas; el tutor, en la India
La Internet, como bien lo sabemos, está
derrumbando fronteras y conectando, a la velocidad de la luz,
a gentes, organizaciones y empresas en todo el mundo
Publicada 16 de septiembre 2005, El Diario de
Hoy
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El
Diario de Hoy
editorial@
elsalvador.com
La conversación es muy normal:
Hola, Daniela, este día vamos a estudiar los pronombres.
Gracias, Greeshma. Estoy lista.
Ambas, la tutora y su alumna, continuaron la clase, con la particularidad
de que una estaba en la India; la otra, en California. Asistir a estudiantes
de secundaria y a universitarios es una nueva industria de la India, un
outsourcing que se vale de la Internet y la transmisión
de voz e imágenes para reunir maestros y alumnos con beneficio
para ambos, aunque las diferencias en los horarios obliga a la profesora
hindú a trabajar a la medianoche. Esa dificultad, por cierto, no
la sufriría un tutor salvadoreño que asista a un alumno
en Estados Unidos.
No podemos maravillarnos lo suficiente por lo que la Internet pone a disposición
de los hombres, en este caso la posibilidad de ser instruidos por tutores
en el exterior, o de enseñar a alumnos en otros países.
Sin correr los espantosos riesgos de ir mojados a California
o Nueva York, muchos salvadoreños pueden trabajar en servicios
de información (los call centers), o asimismo como
tutores, contables, traductores y hasta intérpretes, consultores
legales, expertos en leer radiografías médicas y en un sinfín
de otras ocupaciones. Lo importante es capacitarse para desempeñar
esos trabajos y hacer las debidas búsquedas vía Internet;
se nos dice que son varias las compañías en Estados Unidos
que ponen en contacto a estudiantes de ese país con maestros en
la India. Y así como hay jovencitos que quieren mejorar sus destrezas
en la gramática inglesa, habrá quienes desean aprender o
perfeccionar el español o ampliar su comprensión de física
o biología.
Los alumnos pagan veinte dólares la hora a la empresa que contrata
a los tutores hindúes, equivalente a la tercera parte de lo que
cobra un tutor en Estados Unidos. A su vez, la empresa paga a los maestros
hindúes doscientos treinta dólares al mes, equivalente al
doble de lo que gana un profesor allá. La firma, Growing Stars,
se une a otras como tutor.com y Smart Thinking. Lo que falta es que un
salvadoreño en Estados Unidos organice clases de español
y otras disciplinas contratando a tutores en El Salvador.
Con la Internet viajando por el mundo
La Internet, como bien lo sabemos, está derrumbando fronteras y
conectando, a la velocidad de la luz, a gentes, organizaciones
y empresas en todo el mundo, comenzando por aquellos que juegan al ajedrez
o intercambian recetas de cocina a través de sus computadoras.
Practicar otros idiomas es una algo normal; pedir consejos médicos,
asociarse con personas que comparten intereses, obtener información
de primera mano, es apenas el punto de entrada a un vasto universo de
conocimientos.
La ventaja adicional de los tutores extranjeros sobre los locales es que
sus alumnos, además de inglés y otras disciplinas, también
aprenden sobre costumbres, cultura, historia y geografía de tierras
distantes, lo que contribuye a mejorar sus perspectivas sobre el mundo.
Con la Internet, los jóvenes consiguen escapar de la aldea, superar
lo que enseñan profesores anquilosados, trazarse metas ambiciosas
en la vida y querer viajar. Asimismo, educadores retirados pueden servir
voluntariamente como tutores de jóvenes en sus propias comunidades
sin los riesgos, el costo y la fatiga de desplazarse a otras ciudades
o barriadas.

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