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¿En qué lío te metiste, Chochera?

Castillo llegó a ver al Chalatenango, equipo que perdió por goleada frente al Platense, de Segunda

Publicada 16 de septiembre 2005 , El Diario de Hoy

El tercero. Asprilla celebra su primer gol en la paliza que el Platense le dio al Chalatenango. Foto EDH/Erick Barahona


William Alfaro
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Pese a que arribó a las 12:30 del mediodía al aeropuerto de El Salvador, Agustín Castillo llegó a presenciar el duelo entre su nuevo equipo contra el Platense, rival en la primera fecha de la Copa Presidente.

El peruano explicó que venía un tanto desvelado por el viaje, pero que eso no era motivo para no ponerse a trabajar de inmediato.

A diferencia de Castillo no se presentaron a trabajar los jugadores titulares del plantel norteño, que fue humillado en el Estadio Antonio Toledo Valle por el sublíder del Grupo A de la Liga de Plata, que le anotó un merecido 5-1 frente a su nuevo estratega.

Desde el arranque del juego Castillo comenzó a hacer sus apuntes y observó con atención el equipo que alineó sólo con Adolfo Tobar como el único de los habitales titulares. Vio como los morados fueron bailados y no recibieron un marcador superior gracias a Óscar Martínez, quien impidió que el partido terminara con una goleada superior a los 10 tantos.

Platense fue mejor de principio a fin, se abrió por los costados y puso en aprietos a los zagueros, quienes con su torpeza, le facilitaron el trabajo a Raúl Galindo, ex alacrán y los carrileros que anotaron por ambos corredores.

Al cierre de la primera mitad, los norteños perdían 2-1 —el descuento llegó gracias a un autogol—, y en la segunda mitad, con la llegada del colombiano Carlos Asprilla, el equipo sufrió más que nunca.

Sin fuerza


En el intento de encontrar un medicina que parara el ímpetu de los anfitriones, ingresó Miguel Ángel Riquelmi, pero el delantero naufragó, ya que su equipo careció de un armador y además sumó la expulsión de Carlos Cañadas al 44’.

La tremenda paliza sirvió para que Castillo observara la base de jugadores con los que contará en caso de lesión de algunos de sus titulares. Lo que le debe preocupar al peruano es la calidad de los mismos.

Tendrá que buscarle un lugar en la cancha a Cristian Esnal; educar, y decirle que es “futbolista” a José Roberto Quijada, quien piensa que la cancha es una pasarela.

Deberá ocuparse de Cañada para que le pegue a la pelota y no a los rivales, y lo más difícil convencer a los seguidores y directivos norteños que no tienen un equipo capaz de quedar entre los primeros cuatro del torneo. Ahora, como él dijo, tendrá que comenzar a trabajar con lo que se tiene, algo que no es mucho.

“El domingo espero estar en el banquillo”

Primer día. Castillo viajó del aeropuerto a ver al Chalate. Foto EDH/Erick Barahona

Una cosa es segura, el panorama de Agustín Castillo con Chalatenango no será el mismo que tuvo con el FAS. Con los norteños tendrá que armar desde las bases, y en este campeonato tratará de sumar los puntos que le permitan.

El peruano llegó al partido con camisa del mismo color que el Chalate uso en partido, manifestó que todo fue una coincidencia, y no estaba mal que jugaran los “chicos” para que vayan ganando confianza.

Respecto al reto de enfrentar al FAS en su debut con los norteños afirmó: “A otro técnico le hubiera gustado estar desde las tribunas, pero a mi no.

El domingo espero estar en el banquillo. Vamos a ver qué hacemos y desde el lunes vamos a planificar a quién podemos traer por Víctor Jaramillo, y cómo armamos el equipo. Lo vamos a hacer rápido, porque tiempo no tenemos”.

Castillo reconoció que el trabajo de Marcelo Mijangos tendrá incidencia en el futuro para bien o para mal, además aseguró que su objetivo es “armar una base, no complicarse y después buscar un equipo para que pelee los primeros lugares. Para eso se requiere mucha paciencia. No sé si los directivos y los aficionados lo aguantaran”.

También reconoció que el equipo esta en un segundo lugar “mentiroso”, ya que todavía le falta jugar con los equipos grandes como Águila y FAS. “Es meritorio, pero a veces comenzar ganando engaña. Ojalá y podamos revertir estar dos derrotas, porque una tercera puede dañar el ánimo de los jugadores”, apuntó el peruano.

Castillo prometió que buscará hacer con el Chalatenango un trabajo muy parecido al que hizo en Santa Ana, por ahora tendrá dos días para enfrentar a su pasado, nada menos que el FAS.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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