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| El tercero. Asprilla celebra su primer gol en
la paliza que el Platense le dio al Chalatenango. Foto
EDH/Erick Barahona |
William Alfaro
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Pese a que arribó a las 12:30 del mediodía al aeropuerto
de El Salvador, Agustín Castillo llegó a presenciar el duelo
entre su nuevo equipo contra el Platense, rival en la primera fecha de
la Copa Presidente.
El peruano explicó que venía un tanto desvelado por el viaje,
pero que eso no era motivo para no ponerse a trabajar de inmediato.
A diferencia de Castillo no se presentaron a trabajar los jugadores titulares
del plantel norteño, que fue humillado en el Estadio Antonio Toledo
Valle por el sublíder del Grupo A de la Liga de Plata, que le anotó
un merecido 5-1 frente a su nuevo estratega.
Desde el arranque del juego Castillo comenzó a hacer sus apuntes
y observó con atención el equipo que alineó sólo
con Adolfo Tobar como el único de los habitales titulares. Vio
como los morados fueron bailados y no recibieron un marcador superior
gracias a Óscar Martínez, quien impidió que el partido
terminara con una goleada superior a los 10 tantos.
Platense fue mejor de principio a fin, se abrió por los costados
y puso en aprietos a los zagueros, quienes con su torpeza, le facilitaron
el trabajo a Raúl Galindo, ex alacrán y los carrileros que
anotaron por ambos corredores.
Al cierre de la primera mitad, los norteños perdían 2-1
el descuento llegó gracias a un autogol, y en la segunda
mitad, con la llegada del colombiano Carlos Asprilla, el equipo sufrió
más que nunca.
Sin fuerza
En el intento de encontrar un medicina que parara el ímpetu de
los anfitriones, ingresó Miguel Ángel Riquelmi, pero el
delantero naufragó, ya que su equipo careció de un armador
y además sumó la expulsión de Carlos Cañadas
al 44.
La tremenda paliza sirvió para que Castillo observara la base de
jugadores con los que contará en caso de lesión de algunos
de sus titulares. Lo que le debe preocupar al peruano es la calidad de
los mismos.
Tendrá que buscarle un lugar en la cancha a Cristian Esnal; educar,
y decirle que es futbolista a José Roberto Quijada,
quien piensa que la cancha es una pasarela.
Deberá ocuparse de Cañada para que le pegue a la pelota
y no a los rivales, y lo más difícil convencer a los seguidores
y directivos norteños que no tienen un equipo capaz de quedar entre
los primeros cuatro del torneo. Ahora, como él dijo, tendrá
que comenzar a trabajar con lo que se tiene, algo que no es mucho.
El domingo espero estar en el banquillo
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| Primer día. Castillo viajó del
aeropuerto a ver al Chalate. Foto EDH/Erick
Barahona |
Una cosa es segura, el panorama de Agustín Castillo con Chalatenango
no será el mismo que tuvo con el FAS. Con los norteños tendrá
que armar desde las bases, y en este campeonato tratará de sumar
los puntos que le permitan.
El peruano llegó al partido con camisa del mismo color que el Chalate
uso en partido, manifestó que todo fue una coincidencia, y no estaba
mal que jugaran los chicos para que vayan ganando confianza.
Respecto al reto de enfrentar al FAS en su debut con los norteños
afirmó: A otro técnico le hubiera gustado estar desde
las tribunas, pero a mi no.
El domingo espero estar en el banquillo. Vamos a ver qué hacemos
y desde el lunes vamos a planificar a quién podemos traer por Víctor
Jaramillo, y cómo armamos el equipo. Lo vamos a hacer rápido,
porque tiempo no tenemos.
Castillo reconoció que el trabajo de Marcelo Mijangos tendrá
incidencia en el futuro para bien o para mal, además aseguró
que su objetivo es armar una base, no complicarse y después
buscar un equipo para que pelee los primeros lugares. Para eso se requiere
mucha paciencia. No sé si los directivos y los aficionados lo aguantaran.
También reconoció que el equipo esta en un segundo lugar
mentiroso, ya que todavía le falta jugar con los equipos
grandes como Águila y FAS. Es meritorio, pero a veces comenzar
ganando engaña. Ojalá y podamos revertir estar dos derrotas,
porque una tercera puede dañar el ánimo de los jugadores,
apuntó el peruano.
Castillo prometió que buscará hacer con el Chalatenango
un trabajo muy parecido al que hizo en Santa Ana, por ahora tendrá
dos días para enfrentar a su pasado, nada menos que el FAS.

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