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| Expertos vulcanólogos temen que la erupción
sea en los próximos días. Foto
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EFE
El Diario
de Hoy
nacional@elsalvador.com
El gobierno anunció que comenzarán hoy una serie de simulacros
de evacuación de la población que vive en los alrededores
del volcán de Santa Ana, en el oeste del país, ante la amenaza
de erupción en "semanas o meses".
El ministro de Gobernación (Interior), René Figueroa, dijo
en una rueda de prensa que el pasado fin de semana se intensificaron los
seísmos y emanación de gases en el volcán, situado
entre los departamentos occidentales de Santa Ana y Sonsonate, a unos
50 kilómetros de San Salvador.
Figueroa informó de que expertos salvadoreños, apoyados
por estadounidenses, mexicanos y costarricenses están en permanente
seguimiento del comportamiento del volcán y, aunque los sísmos
y los gases han aumentado en los últimos días, el Gobierno
mantiene la alerta amarilla fase 1, decretada desde el 30 de agosto.
Informó de que dentro de esa alerta preventiva se efectuarán
a partir de esta tarde simulacros de evacuación de pobladores de
la zona a varios albergues establecidos en rutas determinadas, debido
a que "los técnicos nos señalan que en las próximas
semanas o meses podría tener algún tipo de manifestación
eruptiva".
Remarcó que el Gobierno "ha tomado las medidas de protección
civil que la situación ha demandado", entre ellas campañas
del ministerio de Salud para garantizar que los gases emanados por el
volcán no afecten a los pobladores.
El director del Servicio de Estudios Territoriales (SNET) del ministerio
del Medio Ambiente, Antonio Arenas, dijo en la rueda de prensa que "existe
la posibilidad real de que el volcán pueda hacer una manifestación
eruptiva en los próximos días o semanas", pero "no
es una seguridad absoluta de que esto vaya a suceder".
Arenas explicó que desde julio pasado el volcán comenzó
a emitir una gran cantidad de gases y se intensificó la situación
sísmica, por lo que hace dos semanas la misma llevó a las
autoridades a decretar la alerta amarilla fase 1.
A pesar de que posteriormente la actividad volcánica había
disminuido, desde el fin de semana se ha intensificado "es decir
el patrón de anomalía ha comenzado con más energía
y nos indica que hay entrada de magma nuevo en la base del volcán,
es decir desde unos siete a diez kilómetros de profundidad".
Arenas dijo que esta situación "genera gases incandescentes"
y "todo parece indicar que la entrada de magma nuevo fue bastante
más significativa y tenemos más indicadores de pulsaciones,
que son característica de los volcanes que van a realizar algún
tipo de erupción".

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