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Pasarela en forma de arco está descuidada

San Salvador. En el sitio asaltan y los indigentes hacen de las suyas, según docentes. Escuelas en la Autopista Norte piden darle mantenimiento


Publicada 13 de septiembre 2005, El Diario de Hoy

Daños. Las partes de concreto de los peldaños están quebrados y las lámparas de alumbrado público no funcionan. La zona se caracteriza por su alta concentración estudiantil. Foto EDH/Jorge Reyes


Enrique Carranza
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


Para muchas personas, utilizar una pasarela al momento de cruzar la calle significa cierta seguridad. Para otras, tratar de caminar en esos pasos peatonales es un riesgo.

Esta última experiencia la afrontan a diario los peatones que tratan de cruzar la Autopista Norte, cerca del Instituto Albert Camus, a escasos metros de la entrada principal de la Universidad Nacional.

Una enmohecida estructura metálica en forma de arco que hace más o menos 45 años sirvió como corredor entre la Escuela Normal de Profesores y los dormitorios de la institución hace la función de pasarela en ese lugar.

Los deteriorados peldaños, al igual que las demás piezas de la armazón, son testigos mudos del correr de los años. Pero también son fieles observadores de las últimas malas nuevas que ocurren en ese lugar.

En la noche, la falta iluminación la convierte en un buen sitio para algunos malhechores que sin dudar la convierten en punto de asalto, aunque en realidad esos actos ocurren a cualquier hora.

También algunas personas utilizan los extremos de la estructura para hacer sus necesidades fisiológicas.

Diseño. Por la forma curva del paso, las personas se resbalan. Incluso ha habido fracturados. Foto EDH/Jorge Reyes

Por mala suerte la problemática no termina allí.
Las autoridades educativas de la zona explicaron otros hechos que atentan contra sus jóvenes alumnos.

“En ese lugar se mantienen indigentes que al paso de los niños les enseñan sus genitales.

Entre otras cosas que ocurren allí”, dijo Armida Reyes, directora del Centro Escolar Fernando Llort.

Según Reyes, a pesar de los llamados de atención, ninguna institución ha colaborado.
Mientras, los docentes del Instituto Albert Camus manifestaron otra serie de actos recurrentes.

“Los alumnos son asaltados, creo que existen hasta casos de violaciones”, comentó Francisco Calles, psicólogo de la institución.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




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