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Lomas de Versalles continúa en peligro

San Salvador. El socavón que se formó no ha sido reparado. Competencias entre alcaldía y MOP afectan a los vecinos


Publicada 13 de septiembre 2005, El Diario de Hoy

Labores. Personal de la alcaldía ejecuta trabajos de limpieza y mitigación. Al fondo las viviendas que resultaron dañadas. Foto EDH/Nelson Dueñas


Guadalupe Hernández
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


Los afectados de Lomas de Versalles, al sur de San Salvador, tocaron ayer la puerta de
Casa Presidencial, debido a que ninguna institución se hace responsable de la reparación de un hundimiento, que se produjo el 16 de agosto cuando un pozo de aguas lluvias colapsó, al no soportar el caudal que procede de todas las colonias de La Cima.

El colector empalmaba con dos tuberías de 60 pulgadas de diámetro, que también resultaron con daños, al igual que cuatro viviendas aledañas.

“Esperamos que el Presidente (Antonio Saca) tome cartas en el asunto, pues todos se tiran la pelota y no hacen nada, mientras tanto nosotros seguimos viviendo en el peligro”, dijo Francisco Solano, de la directiva de los afectados, luego de entregar ayer la misiva en la Presidencia.

Los afectados visitaron también las oficinas del Ministerio de Obras Públicas (MOP), en donde nuevamente les indicaron que la reparación de dichas tuberías no les corresponde.

“Ellos dicen que para intervenir e ingresar con maquinaria necesitarían la formalización de un convenio con la alcaldía capitalina”, detalló Solano.

Sin embargo, la semana pasada el edil Carlos Rivas Zamora, dijo que la comuna no tiene el dinero para ejecutar una obra de tal magnitud.

Pese a ello, la municipalidad ha intervenido en las labores de limpieza (desalojo de tierra de las viviendas y área afectada), así como también en las de mitigación y protección de taludes.

Ayuda


Nelson Maldonado Rodríguez, subgerente de Renovación Urbana de la alcaldía, explicó que también construirán una caja, en donde antes estaba el pozo que tenía unos 8 metros de profundidad.

“Eso evitará que se sigan dañando los tapiales”, dijo.
También desalojan la tierra de las cañerías para que las aguas vuelvan a correr libremente.

Los trabajos incluyen la tala de algunos árboles, a fin de restarle peso a la zona de desastre, la cual ha alcanzado unos 10 metros de profundidad.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




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