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Venta ilegal de animales en Internet

Paradoja. Si una especie amenazada se extingue, los vendedores poco escrupulosos serán los más beneficiados, ya que la demanda se disparará y los precios también


Publicada 13 de septiembre 2005, El Diario de Hoy

The New York Times
Bob Tedeschi
El Diario de Hoy

internacionales@elsalvador.com

¿Apresura la Internet la desaparición del elefante africano?
Según un grupo defensor de las especies en peligro, así es. El creciente comercio en línea de animales vivos y partes de animales amenaza también a decenas de otras criaturas silvestres, desde el tamarín algodonero de Colombia, un mono cuyo número en libertad ha disminuido hasta menos de 2,500, hasta el antílope tibetano, cuyo número en el último siglo se redujo a hasta alrededor de 75,000, frente a más de 500,000.

En un informe, luego de tres meses de investigación, el Fondo Internacional para el Bienestar Animal en Yarmouth Port, Massahusetts, anunció que halló que 6,000 artículos ilegales o potencialmente ilegales de animales silvestres están a la venta en línea, incluyendo el caparazón de una tortuga carey por $102, y una escultura de huesos de elefante por $18,000.

Y eso es solamente en las páginas en inglés. “Hay disponibles enormes cantidades de animales protegidos”, dijo Kate Nattrass, socia del fondo.

Nattrass y otros defensores del bienestar de la vida silvestre, así como investigadores federales, afirman que no tenían conocimiento de ningún estudio que calculara las dimensiones del mercado de especies en peligro en Internet, pero sospechaban que crecía más rápidamente que el tráfico total de animales, que genera $6,000 millones anuales, según la Interpol.

“El comercio ilegal de animales silvestres en la Red ha crecido tan rápidamente como la Red”, manifestó Simon Habel, director para Norteamérica de Traffic, un programa comercial de animales salvajes conjunto del Fondo para la Vida Silvestre y la Unión para la Conservación Mundial.

Algunas veces, las fuentes de animales ilegales no son tan remotas. Recientemente, por ejemplo, un vendedor en Milwaukee ofrecía un leopardo negro por $4,000 en la página GetPetsOnline.com. En Aquabid.com, se ofrecían peces arowana asiáticos. Y en Overstock.com y otros sitios, el marfil y artículos hechos con huesos de elefante se encuentran fácilmente. La venta de tales artículos está limitada por leyes nacional e internacionales.

Aparte de publicar sus artículos o animales en sitios de anuncios clasificados o subastas, los vendedores individuales operan abiertamente sus propias páginas. AwesomeExotics.com, RainbowPrimates.com y RockCreekExotics.com, entre incontables sitios, ofrecen a la venta felinos o monos en peligro.

Las especies en peligro están cubiertas por una compleja red de leyes nacionales e internacionales y tratados, que incluyen numerosas excepciones. Esto facilita a los vendedores operar con una conciencia semilimpia. Comúnmente, las páginas publican advertencias sobre las leyes referentes al comercio con animales salvajes, y les dejan a los compradores la decisión de cumplirlas.

Aunque los vendedores sepan que la compra es ilegal, frecuentemente reciben el dinero y se hacen de la vista gorda, o simplemente les mienten a los posibles clientes, aseguró Edward J. Grace, agente especial de la división de vigilancia de la ley del Servicio de Peces y Vida Silvestre de EE.UU.

Los vendedores no temen ser detenidos. Dusty Gruver, un traficante en Honolulu, fue sentenciado por la Corte de Distrito de Hawai a seis meses de confinamiento en su domicilio, por vender productos silvestres ilegales en su página TribalArtifacts.com, indicó Grace. Fue el segundo delito cometido por Gruver; la primera vez que fue detenido, “recibió una multa de $500”, agregó el investigador, “luego reanudó sus negocios”.

“No es como las drogas, que pueden llevarte a pasar de 20 a 30 años en prisión”, subrayó Grace. “Y los márgenes de ganancias son muy elevados”. Explicó que los traficantes pueden comprar partes de animales en el extranjero por $100 o menos en países del Tercer Mundo, y venderlos por varios miles de dólares a clientes estadounidenses por medio de la Red.

Los defensores de los animales afirman que su mayor esperanza para frenar la propagación del mercado en línea de especies amenazadas reside en comerciantes honestos como eBay, Overstock.com y otros. Según Nattrass, eBay en especial “tiene un papel importante en educar a los consumidores respecto a lo que es legal o no”.

¿Qué sucede si una especie amenazada se extingue? Paradójicamente, los vendedores privados poco escrupulosos que contribuyeron a su desaparición serán los más beneficiados, especialmente si han almacenado sus partes. Puesto que no habrá abastecimiento en el futuro, la demanda se disparará, y los precios también. Y, sin ninguna criatura viva qué proteger, las leyes que prohíben la venta de sus últimos remanentes probablemente expirarán.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




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