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Apagón paraliza Los Ángeles

Origen. Un trabajador cortó una importante línea de distribución. La ciudad estuvo aproximadamente dos horas sin energía


Publicada 13 de septiembre 2005, El Diario de Hoy

Efecto. Un grupo de personas trata de cruzar la calle. Unos 1,500 semáforos quedaron inactivos. Foto EDH/AP

El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com

La ciudad de Los Ángeles recuperó ayer la normalidad tras un gran apagón que dejó sin electricidad durante casi dos horas a una gran parte del área metropolitana, y que se debió al corte accidental de un circuito.

Según confirmó Robert Rosansky, del Departamento de Energía de la ciudad, el apagón fue un accidente,“el error de un empleado” mientras trabajaba con su equipo en uno de los principales repetidores eléctricos de la urbe, situado entre Los Ángeles y el municipio de Burbank, al norte de la ciudad.

El trabajador cortó una importante línea de distribución y al volver a conectar el servicio lo hizo por esa línea cortada.

Este error puso en marcha el sistema automático preventivo que al detectar problemas en la línea generó una cadena de apagones en el resto de los generadores de la zona.

El efecto se dejó sentir también en buena parte del área metropolitana, desde el Valle de San Fernando, al norte de la ciudad, al Condado de Orange.

La mayor parte del área metropolitana perjudicada recuperó el suministro dos horas después, incluido el corazón de Los Ángeles y barrios como Hollywood, Studio City, Silver Lake o Glendale y Burbank, entre otros.

El corte del suministro eléctrico no afectó al aeropuerto Internacional de Los Ángeles.
Las autoridades insistieron en todo momento en que no existían “indicios de sabotaje o terrorismo”.

Según la oficina del alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, el apagón pudo haber afectado a un 90% de la ciudad.

La policía mantenía el estado de alerta táctica. Según medios locales, más de 1,500 dejaron de funcionar.

Un portavoz de la policía dijo que los conductores mostraban “grandes dosis de civismo” y respetaban los semáforos con la luz ámbar.

Numerosas empresas cerraron sus puertas y permitieron a sus empleados regresar temprano a sus hogares para evitar los embotellamientos.


Los equipos de emergencia continuaban sus labores de rescate en la ciudad, en especial a aquéllos que quedaron atrapados en los ascensores. No se informó de accidentes o víctimas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




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