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Joyas de Caluco, documentadas

Parte del patrimonio que se perdió en el incendio de la semana pasada había sido registrado fotográficamente

 

Publicada 13 de septiembre 2005, El Diario de Hoy

Morena Azucena
mazucena@elsalvador.com
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com


Desde el altar, San Pedro luce colorido con sus vestiduras en tonos verdes y amarillos. Su mano parece haber sostenido algo, sus ojos vivos eran de cristal y su cuerpo, de madera fina muy tallada. Han transcurrido tres siglos desde que un artesano lo elaboró y su imagen ya solo se puede admirar en una fotografía.

Todo ese esfuerzo que cinceló la escultura del portador de las llaves del cielo quedó reducido a carbón, la madrugada del miércoles pasado, cuando un cortocircuito consumió el templo de Caluco, en Sonsonate.

Además de esta imagen y de varias partes de la iglesia, las llamas devoraron las esculturas antiguas de la Virgen de Dolores, Los pastorcitos de Nuestra Señora de Fátima, El Cristo yacente en la urna, El Nazareno, María Magdalena y Santo Domingo. Así lo confirmó el vicario de Caluco, Pedro Baños Morán. “Se perdió mucho. Las imágenes tienen un alto valor religioso y simbólico”, añadió el religioso.

Inventario sacro

Antes del siniestro, este patrimonio fue registrado fotográficamente por el restaurador
izalqueño Carlos Leiva Cea, quien pretendía restaurar parte de ese patrimonio religioso.

Leiva Cea se ha dado a la tarea de registrar todo el patrimonio mueble de la región de Izalco. Durante ese proceso, él y el historiador José Manuel González, docente de la UCA, impartirían un taller de conservación de imaginería en Caluco. Sin embargo, la curia no convocó a ningún participante. A pesar de ello, siguió con el registro de piezas.

Evaluación. Carlos Leiva inventarió las piezas del templo. Foto EDH


Así, no solo constató que la imagen de la Virgen de Dolores databa del Siglo XVI, sino que también comprobó que fue trasladada a esa parroquia desde el primer templo del pueblo, destruido por el terremoto de Santa Marta en 1773. En la actualidad, de este último solo hay ruinas. “Era una Dolorosa de rostro retocado muy a lo flamenco”, indicó Leiva al referirse a la escultura.

De las piezas más recientes que también se quemaron, como la de Los pastorcitos, el restaurador dice que tenían rasgos similares a los santos esculpidos por artesanos del occidente del país, a principios del Siglo XX.

Las condiciones estructurales del edificio consumido serán determinadas por expertos de Concultura en un informe, así lo expresó el director nacional de Patrimonio, Héctor Sermeño. El funcionario espera que la feligresía se organice y le presenten un plan de restauración.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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