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La construcción se quiere levantar

Resurgir. Los constructores pretenden que se consolide el programa ABC, para reactivar la vivienda. Tienen la fe puesta en proyectos gubernamentales y en el dinamismo privado. Preocupan los altos gastos


Publicada 9 de septiembre 2005 , El Diario de Hoy

Foto EDH

El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com


El sector construcción que el año pasado cerró con cifras negativas del -13.6 por ciento, quiere levantar vuelo, obtener un respiro y con suerte quedar tablas al final de este ejercicio.

La Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco) cree que la cosa no será fácil pero tiene esperanzas de que el rubro comenzará a crecer.

De hecho, “en el primer semestre de 2005 el sector dejó de deteriorarse y se prevé que en el segundo semestre la actividad productiva cobre mayor dinamismo”, apuntó el presidente del gremio, Raúl Castaneda.

Según Casalco, los datos del Banco Central de Reserva (BCR) revelan que el PIB de la construcción a marzo de este año cerró en -14 por ciento, mientras que el índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE), a junio de 2005, para la construcción, fue de -10.9 por ciento.

“Con suerte esperamos salir tablas al final del año principalmente si se ejecutan todas las inversiones que tiene proyectado el Gobierno”, dijo Castaneda.

Una de las razones que explica el atraso en las obras gubernamentales es el lento proceso de adjudicación y contratación de las licitaciones que se han realizado sin la celeridad requerida.

Empero, se estima que varias licitaciones y concursos empezarán a ejecutarse en el segundo semestre del año. “Aún así dudamos que podamos salir del ciclo negativo que trae el sector, y aunque hay proyectos en ejecución el rubro no despega por la baja inversión”, comentó.

Deprimido


El problema es más marcado en la edificación de viviendas que en general está deprimida.
“Hay construcción de apartamentos que podrían estar en su apogeo pero la vivienda de interés social y para la clase media ha mermado la demanda”.

Las Expectativas del rubro
La esperanza está en la inversión pública y en los proyectos privados.
“Con suerte saldremos tablas si se dan las inversiones del Gobierno”
Raúl Castaneda
Presidente de Casalco
“En obra pública habrá un fuerte mercado en los próximos dos años”
Hugo Barrientos
H. Barrientos y Arq.
“En el campo privado se está caminando como no se veía desde hace tiempo”
Benjamín Trabanino
Presidente de Freyssinet

Ejemplificó que en la construcción de viviendas hay un fenómeno de baja demanda además de que es difícil sacar nuevos proyectos a raíz de la engorrosa tramitología para edificar casas. Sólo para obtener un permiso del Ministerio de Medio Ambiente hay que esperar hasta un año.

Los datos recopilados por Casalco indican que el total de casas demandadas ha venido disminuyendo en los últimos años. En 2003 el FSV otorgó 5,000 créditos por 44 millones de dólares, en 2004 colocó 4,700 préstamos por 41 millones y en lo que va de 2005 ha concedido 3,800 créditos por 33 millones.

Con estos desincentivos, razona el presidente de Freyssinet El Salvador, Benjamín Trabanino, nadie quiere hacer vivienda.

“Porque alguien a quien le van a regalar una casa va a querer pagar una prima y una cuota”, dijo.

El gerente de H. Barrientos Arquitectos, Hugo Barrientos, apuntó que a consecuencia de los terremotos de 2001 surgieron un elevado número de proyectos de interés social en aras de la reconstrucción nacional, que ahuyentó a las compañías, achicando al sector.

“Ahora lo que si hay es un crecimiento notable de la vivienda en altura para clase media y alta”.

Sólo en la segunda etapa del proyecto de La Castellana, un condominio de apartamentos, se invertirán 25 millones de dólares, mientras que en el proyecto Ciudad Versalles se erogarán 100 millones.

En el sector de contratos, reveló Castaneda, la dificultad se da por la lentitud con que se desarrolla el programa de inversión pública que incluye el levantamiento de puentes, hospitales, carreteras, proyectos de infraestructura e introducción de agua potable en las comunidades del interior, entre otros.

Barrientos opina que a partir del segundo semestre y en los próximos dos años habrá bastante trabajo con el Gobierno.

“Para 2006 se contempla la construcción de siete hospitales por un monto de alrededor de 150 millones de dólares, está el proyecto de la Corte Suprema de Justicia en Soyapango por 10 millones, una obra de Cancillería por más de nueve millones de dólares y un Megatec de Educación por 10 millones”, dijo.

Para el presidente de la Cámara se observa cierto repunte en la obra financiada por el sector privado, en donde sobresalen centros comerciales y otros proyectos de infraestructura, que de alguna manera han paleado la situación.

Acá se contabilizan el desarrollo del puerto de La Unión y el complejo turístico de La Libertad que costará 12 millones de dólares.

No obstante, la inversión privada apenas constituye el 25 por ciento del pastel en el sector construcción

Trabanino tiene fe de que con el nuevo Programa Nacional de Vivienda, lanzado por el Gobierno, el sector pueda recuperar el terreno perdido.

Temen mayores alzas en costos de producción

La Cámara Salvadoreña de la Construcción reveló ayer que uno de los temores que está presionando a los constructores es el incremento de los precios de los combustibles, un insumo básico para el desarrollo de infraestructura.

Sólo ese material representa el 20 por ciento de nuestros costos operativos, dijo el director ejecutivo de la Casalco, Renán Gilberto Palma.

Agregó que el combustible no les afecta sólo por el lado del transporte sino porque ese elemento es vital para algunos procesos industriales, hornos, es factor importante en la elaboración del cemento y en la maquinaria de construcción en general.

Asimismo, se rumora que los costos de cemento se incrementarán más temprano que tarde.

Limitantes


Ambas situaciones preocupan al sector porque no pueden trasladarlos al dueño de la obra, ya que la Ley de Licitaciones y Adquisiciones Públicas no les permite aumentar el precio de los proyectos, a menos que éstos duren más de un año, y no siempre los proyectos duran 360 días, dijo.

Además, la legislación no permite en los contratos alzas mayores del 20 por ciento, ni siquiera con la justificación de mayores costos.

El director ejecutivo del gremio opina que con el programa ABC (Ahorro, bono y crédito), que se impulsa junto al Gobierno habrá mayores oportunidades de reactivación económica.
El anteproyecto todavía se está estudiando y tampoco se ha definido si será Fonavipo, el Viceministerio de Vivienda o el Fondo Social para la Vivienda (FSV) los que liderarán el tema.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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