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| Actividades. El comercio no se interrumpió.
Foto EDH/archivo |
Enrique Carranza
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Ayer, un grupo de vendedores del mercado municipal se apostó en
la entrada principal de ese centro de abasto, para exigir que la comuna
les devuelva cinco puestos confiscados.
Los comerciantes indicaron que la medida de desalojo se llevo acabo el
lunes de esta semana, bajo pretextos que para ellos no tiene fundamento.
Los empleados abrieron los puestos de venta y dijeron que los compañeros
estaban en mora con el pago de los impuestos, indicó Jenny
Peña comerciante del lugar.
Agregó que los puestos son asignados a otras personas, sin darle
oportunidad a los comerciantes que los ocupan de esclarecer la verdadera
situación.
Manifestó que existe otro tipo de situaciones anómalas en
el municipio que incomodan al sector.
Hace algunos años la alcaldesa cerró el funcionamiento
del mercado de la Santísima (Trinidad) y así se mantiene
hasta el momento. Nunca explicó por qué lo cerro,
comentó Peña.
La municipalidad por su parte, informó que las acusaciones hechas
por los usuarios del mercado son falsas.
Lo que dicen esas personas no es cierto. En ese lugar tenemos espacios
solos, no necesitamos desocupar, declaró Daysi Villalobos,
munícipe de esa localidad.
Sin embargo, la edil argumentó que la comuna tiene autonomía
de decidir el futuro de los locales.
Sostuvo que no es justo que habiendo necesidad de empleo, el centro de
abastos posea parte de su capacidad sin ninguna utilidad.
Con respecto a la Santísima la edilicia se limito a comentar que,
los comerciantes lo cerraron porque no vendían.

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