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Carlos Alfredo Torres
El
Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
La entrada a la Residencial Palo Alto, en Zaragoza, se vio obstruida el
martes por la mañana debido a una concentración de trabajadores
de una empresa constructora que manifestaban su inconformidad, porque
no les permitían el acceso a sus labores.
Al lugar se presentaron agentes de la Policía Nacional Civil (PNC),
para prevenir desórdenes, a solicitud de los custodios de la zona
habitacional.
José Eliseo Clímaco, uno de los trabajadores, dijo que el
ingreso a sus lugares de trabajo les fue negado porque ellos están
pidiendo el pago completo de su salario.
Explicó que cuando son contratados se les asegura que recibirán
un salario determinado, pero le dan otro. De 300 colones únicamente
obtienen 50.
La situación la sufren alrededor de 300 trabajadores, pero
se les impide el ingreso a siete.
Por su parte, el ingeniero Gerber Bucaro, encargado del asesoramiento
técnico, en compañía de otros representantes de la
empresa detallaron que debido a que ya no hay trabajo se optó por
cesar a cinco trabajadores que se encargaban de la construcción
de viviendas.
Sin embargo, no explicaron porque los demás empleados no ingresaron
a sus labores. A los despedidos se les entregará su indemnización,
y a cada obrero se le entrega su salario en días exactos.

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